Desafíos para maestros y alumnos

Guillermo Fournier Ramos (*)

Existe un consenso respecto de la importancia del papel de la educación en la vida de las personas, así como de su incidencia en la prosperidad de las sociedades.

Sería difícil encontrar algún detractor de las bondades de la educación, o hallar en el plano internacional algún gobernante que minimizara, a través del discurso, la relevancia de la política educativa.

Cuando se preguntó al exprimer ministro de Reino Unido Tony Blair cuáles serían sus tres propuestas para llevar una buena administración, él respondió con convicción: educación, educación, y más educación.

También es célebre aquella frase en la que el líder pacifista Nelson Mandela asegura que el arma más poderosa para cambiar el mundo es precisamente la educación.

Pues bien, parece que no hay duda de la necesidad de apostar en grande por la educación, si es que queremos construir un futuro prometedor para nuestro país.

De hecho, la inversión que el Estado mexicano hace en materia educativa es cuantiosa; cada año se destina una parte considerable del presupuesto a la edificación de nuevas escuelas, salarios de personal docente y administrativo, y otros gastos fundamentales para la operación del sistema educativo.

Es verdad que la calidad de la educación ha mejorado sustancialmente en el plano nacional, y, en especial, en Yucatán en las últimas décadas.

Las estrategias de retención escolar, los incentivos para concluir los estudios básicos, y el rediseño de los programas académicos han tenido efectos favorables.

Empero, está claro que los retos por delante son muchos, en medio de un contexto de cambios dinámicos. Por tanto, la educación inevitablemente deberá transformarse de acuerdo con las necesidades del siglo XXI y los nuevos paradigmas tecnológico-digitales.

El desafío es amplio y no distingue de culturas ni banderas. En países referentes en la materia como Finlandia, Estados Unidos, o Canadá, ya se llevan al cabo esfuerzos significativos para crear estrategias efectivas en la adaptación de sus sistemas educativos a la realidad contemporánea.

La educación debe cambiar, por lo que hace falta repensar conceptos como la escuela, la docencia, y el proceso de enseñanza-aprendizaje. Modificar perspectivas puede ser de enorme utilidad para tal cometido.

En cuanto a los centros escolares, es factible que la idea de diseñar a conciencia espacios que propicien la creatividad y el trabajo colaborativo cobre fuerza. El entorno cuenta mucho cuando se trata de aprender cosas nuevas. Tener clases en un ambiente estimulante puede marcar una diferencia en el desempeño escolar.

Respecto de la docencia, considero que lejos quedarán los días en que el profesor era visto como una persona infalible cuyas lecciones eran incuestionables.

Por el contrario, el maestro del siglo XXI se apoyará en recursos tecnológicos y en el intercambio de puntos de vista para desarrollar el pensamiento crítico en sus alumnos.

En la era del internet, la información está al alcance de un clic; el reto ahora consiste en aprender a formular las preguntas adecuadas.

En el mismo sentido, el proceso de enseñanza-aprendizaje consistirá en una dinámica de acompañamiento y retroalimentación constante, en la que los alumnos trabajarán en equipo, y dedicarán parte de su tiempo a analizar problemas reales y buscar soluciones factibles para resolverlos.

El miedo al fracaso quedará en el olvido, pues el pensamiento creativo comprende que cometer errores es parte del camino hacia el éxito.

Hacer para aprender y crear para transformar. Los profesionistas del futuro próximo tendrán que saber cómo reinventarse en conocimientos y destrezas varias veces a lo largo de sus vidas. Las décadas que vienen estarán llenas de cambio, disrupción, e innovación.

Por ello, la nueva educación exige el cultivo de habilidades como el pensamiento crítico, el pensamiento creativo, y el pensamiento colaborativo. Con educación de calidad transitaremos hacia una sociedad de mayor paz y prosperidad.— Mérida, Yucatán.

fournier1993@hotmail.com

Licenciado en Derecho, maestro en Administración

 

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán