Mario Maldonado Espinosa
Mario Maldonado Espinosa

Acciones para prevenir y atender

Hay un tema al cual las autoridades y la sociedad misma deben prestar vital importancia sobre todo en estos tiempos de confinamiento y es el de la salud mental, mismo que si no se aborda las consecuencias serían considerables.

En ese sentido, vemos muy acertado el hecho de que el pasado 3 de noviembre se haya aprobado en el Congreso del Estado de Yucatán un punto de acuerdo con respecto al asunto de la salud mental, en este nuevo documento legislativo se solicitó tanto a la Secretaría de Salud como a la de Educación y a los ayuntamientos, reforzar las acciones que se realicen para prevenir y atender la salud mental de las personas, con especial énfasis en niñas, niños y adolescentes.

Este acto legislativo reviste trascendental importancia, aunque lo cierto es que históricamente no se le haya dado atención; lo importante es que hoy día, se agudiza más su significado y alcances, debido al contexto en el que estamos inmersos derivado de la pandemia del Covid-19, que trajo secuelas tales como la afectación a la salud mental de todos nosotros, que, de una u otra manera, produjo afectaciones leves, moderadas, o en su caso, graves, las cuales requieren la atención necesaria de los órganos del Estado a través de la implementación de políticas públicas sobre el tema.

La salud mental es definida por la Organización Mundial de la Salud como “… un estado de bienestar en el cual el individuo se da cuenta de sus propias aptitudes, puede afrontar las presiones normales de la vida, puede trabajar productiva y fructíferamente y es capaz de hacer una contribución a su comunidad”.

En este sentido, la salud mental implica un estado de bienestar por medio del cual, los individuos reconocen sus habilidades, ya que son capaces de hacer frente al estrés normal de la vida, producto de variadas situaciones que nos aquejan y a pesar de ello, trabajar de forma productiva y fructífera, y contribuir a sus comunidades.

Pero este estado de bienestar o de salud puede verse seriamente afectada por muchos factores según el entorno o la situación de cada persona, más aún cuando estos dos últimos años estuvimos confinados por el Covid-19.

Interesante es el punto de acuerdo legislativo pues el Congreso del Estado solicita al secretario de Salud informe a esa soberanía de las acciones y medidas que se han llevado a cabo en la evaluación, diagnóstico, tratamiento digno y rehabilitación de personas con trastornos mentales, que reciban servicios en instituciones de salud pública, privada y social del estado de Yucatán, esto ayudará a los legisladores a tener un panorama de cómo se está atendiendo este problema en la entidad.

Pero también el Congreso exhorta a la Secretaría de Salud del Poder Ejecutivo y a los ayuntamientos a fortalecer las acciones que permitan el cumplimiento a lo dispuesto en la Ley de Salud Mental del Estado y la Ley de Gobierno de los Municipios de Yucatán, respectivamente; a fin de fortalecer las políticas públicas encaminadas a la prevención y atención a problemas como el consumo de alcohol, las drogas, y trastornos mentales que pueden conllevar a la práctica del suicidio en Yucatán, con especial atención en niñas, niños y adolescentes. Se exhortó también a la Secretaría de Educación a que emprenda una política de prevención, detección y atención de la salud mental de niñas, niños y adolescentes inscritos en el sistema educativo público.

El tema de salud mental es importante y debe ser una prioridad, de interés para todos, y no sólo para aquellos afectados por un trastorno mental. Hay que voltear la mirada hacia la prevención y atención de la salud mental de todas las personas. Se pueden evitar muchos problemas y salvar muchas vidas.— Mérida, Yucatán

mariomaldonadoe@gmail.com

@mariomaldonadoe

Especialista en Derecho Parlamentario y Técnica Legislativa

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