El estanque de los cocodrilos

Jesús Retana Vivanco: Miscelánea o tendajón

Hagamos a un lado el AIFA, la revocación de mandato y todas las vaciladas mañaneras que solo sirven para distraer y confrontar. Manifestemos nuestra inconformidad.
lunes, 28 de marzo de 2022 · 00:00

Miscelánea o tendajón. Un poco raro el título del editorial ¿no crees? Pienso que sí, pero todo depende de la lectura que quieras darle, al fin de cuentas son lugares donde se venden cosas y como pienso tocar varios temas, le queda como anillo al dedo… como dijo aquél.

Pues allá tú, pero no deja de parecerme extraño.

En la variedad está el gusto, querido amigo.

Un aeropuerto como tendajón

En verdad el título en este caso es lo de menos, pero me llama mucho la atención que la clásica miscelánea o tienda, de repente, al paso de las calles se llama tendajón.

¿Qué quiero decir con esto?, que el nombre se aplica por la variedad y la marca de productos que se venden. Es posible que en un tendajón ubicado en una zona popular o en algún municipio vendan refrescos, botanas, cervezas y uno que otro articulo más; pues bien, dicho esto y viendo la inauguración del aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, me queda claro que aplica perfecto lo del tendajón.

Sin ahondar más en el hecho, comento que en definitiva no desahogará el tráfico aéreo del Aeropuerto Benito Juárez de la CDMX y quedará como un émulo de tendajón caro que será recordado como el aeropuerto que se convirtió en meme, al cual ningún viajero quiere llegar.

El miedo a la guerra

Otra acepción que se le puede dar a la palabra miscelánea es la narrativa de una serie de acontecimientos de distinta índole, y para no desviarnos de lo que sucede en la actualidad, comenzaré por darle significado a la palabra guerra, la que Caparroso define como una palabra que genera terror, angustia, miedo y pronunciarla nos remite invariablemente a pensar en muerte y sufrimiento.

El origen viene del término “pelea” de los guerreros romanos que lo expresaban como “Bellum” de ahí la frase del escritor romano Vegecio: Si vis pacem, para bellum ( Si quieres la paz, prepárate para la guerra).

Los que utilizaban la palabra werra eran los alemanes, y con los años el término se generalizó como el antónimo de paz (guerra) el cual rige hasta nuestros días.

¿Sabías que Parabellum también es el nombre con el cual se le conoce a la pistola Luger  utilizada en la Primera y Segunda Guerra Mundial por el ejército alemán?

Un tal Putin

Los noticiarios nos muestran lo que trágicamente sucede en Ucrania y el villano ruso Vladimir Putin, que siempre ha estado enfermo de poder, perfectamente bien descrito en sus múltiples biografías, las que no me interesan por tratarse de un individuo deleznable y loco, pero quiero comentarte algo anecdótico de este personaje:

Su abuelo Spiridon Putin (me suena como al Espiridión de pueblo en el idioma de Cervantes) fue el cocinero de Lenin y de Stalin.

Putin trabajó de campesino en Ucrania cuando era estudiante.

Le gustan los perros y es considerado como dog lover lo que ha llevado a algunos mandatarios afines, a regalarle perros de razas exóticas.

Es divorciado con dos hijas, le gusta el baile y la fiesta.

Además de ser dog lover, yo diría que también es War lover  porque ha participado en cuatro conflictos bélicos (Crimea, Georgia, Ucrania y Siria). Ahora esta haciendo de las suyas nuevamente en Ucrania para apoderarse del país que ya no le pertenece a Rusia.

Ingenio del mexicano

Te fuiste hasta la Rusia de Putin, ya te olvidaste del tendajón. No, para nada, es un término que me gusta verlo escrito en algunas tienditas, de hecho donde compro limones y a veces botanas, es un tendajón.

La palabra miscelánea como tienda ya se ve poco en los rótulos; a propósito, en uno de esos tendajones un día vi una foto muy antigua en la pared, donde unos teporochos (borrachines) están brindando con sus tornillos (vasos con capacidad de un litro usados en las pulquerías para servir el pulque). Al pie de la foto explicaba el origen de la palabra Teporocho. Un texto que decía:

 En la época del Porfiriato existían carritos que vendían té de canela y naranja en 5 centavos, pero si lo querías con piquete, tenía un costo extra y se vendía en 8 centavos. La gente lo pedía: Me da un té por ocho. Interesante aportación a mi anecdotario.

En una casa que vendía tortas frente a la prepa donde estudié, pusieron el siguiente letrero pintado a mano en la puerta del garaje: “No se estacione en esta entrada. Ojo, me sobra pintura”.

El ingenio del mexicano va más allá de lo imaginable.

Lo que nos espera

¿Con qué vas a rematar?... Déjame ver… ya sé, con una de las quince frases más usadas de su majestad de palacio nacional que forma parte de su miscelánea verbal: …”Ya no es lo mismo que antes, se acabó la corrupción”…¡Uuuupssss!

Mentiras y más mentiras, minan el ambiente político. Nos estamos acercando muy de prisa al caos económico, hagamos a un lado el AIFA, la revocación de mandato y todas las vaciladas mañaneras que solo sirven para distraer, dividir y confrontar. Manifestemos nuestra inconformidad, de lo contrario, el tendajón se convertirá en el substituto del supermercado.— Mérida, Yucatán, 28 de marzo de 2022  Twitter:  @ydesdelabarrera

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