Hay una frase memorable del pequeño Dewey, el hermano menor de “Malcolm, el de en medio”, una comedia juvenil que se retransmitió en los dosmiles, que solía espetarle a su caótica familia al ser el único con sentido común: “Nunca espero nada de ustedes, y aún así siempre logran decepcionarme”.
Esa frase le viene “como anillo al dedo” a la respuesta que dio la Secretaría de Seguridad Pública estatal sobre la confusa situación que generan los semáforos peatonales instalados en el centro de la capital yucateca y más allá del primer cuadro: que “los transeúntes siempre tienen preferencia al cruzar la calle” y que “se recuerda a la ciudadanía y los conductores de vehículos que es responsabilidad de todos el respetar las señales de tránsito, así como los semáforos para evitar accidentes, y transitar de forma libre y segura”. Gracias por nada.
Un breve resumen para quienes no están en Mérida: El gobierno del estado gastó una millonaria suma en la instalación de semáforos peatonales en “zonas neurálgicas”, el centro de la ciudad y en calles “naquever” previo al Tianguis Turístico de 2020, que se pospuso por la pandemia y para ello rompió calles de extremo a extremo para comunicar a los semáforos. Los artefactos estuvieron casi un año como monumento a los gastos sin razón, además que muchos peatones —me incluyo— no siempre hacen caso a las luces verdes o rojas con una personita.
Y además, ahora que entraron en funcionamiento, le da luz verde al peatón y al automovilista que dobla a izquierda o derecha…¡al mismo tiempo!
Ya que están en funciones, para la vía que tiene alto, como dicen los reguetoneros, toobien: los peatones pueden cruzar incluso haciendo la coreografía de “La Macarena” o “La Tuza”, sin prisas. Para los que están después del cruce, hacia donde doblan los guiadores de la calle transversal, tienen que pasar a la velocidad de la luz porque solo tienen dos o tres segundos antes que se prenda el verde para el automovilista. Toomal.
Sincronización de los semáforos
Pregunta: ¿de dónde es egresado el técnico que hizo las instalaciones? ¿Tomó el módulo “Sincronización de semáforos” en línea? ¿Lo hizo por correspondencia? Ninguno de las dos opciones anteriores tendría nada de malo, pero al parecer, si fue el caso, no puso atención el estudiante y aun así se graduó. Aunque las sospechas del que escribe es que aprendió directo con el manual de instrucciones de los semáforos.
Autoridades: no quieran vendernos una respuesta barata, lo primero que se les ocurrió; no son los primeros semáforos peatonales que se instalan en la Ciudad Blanca, ya los había en la calle 60 y en las esquinas de la Plaza Grande y funcionan bien, claro está, siempre y cuando no asuma la dirección del tráfico vehicular algún agente de carne y hueso porque entonces se jodióto y los peatones dejan de existir
Contraten al mismo técnico que instaló los primeros semáforos, de esos que hacen ruiditos para las personas con discapacidad visual. Y aprovecho el viaje para preguntar: ¿Alguna vez funcionarán los de la glorieta del Siglo XXI? Sí, esos preciosos armatostes que instalaron antes del Tianguis Turístico que se canceló en 2020, que nunca emitieron ningún destello ni por descuido o accidente cuando este evento se realizó en 2021. ¿O los plantaron en la glorieta para cultivar semáforos?– Mérida, Yucatán
*) Periodista
