Editorial

Ernesto Mena Acevedo: Figura con verdadero trasfondo

martes, 21 de junio de 2022 · 01:30

En el artículo anterior sobre el mismo tema de la reforma electoral, se abordó sobre el origen de los diputados plurinominales y se planteó la posibilidad de indagar sobre el papel que han representado desde su nacimiento. Esta proposición está relacionada con la iniciativa de reforma electoral presentada por el presidente de la república y la confusión que ha causado la propuesta de reducción del número de legisladores de las dos cámaras del Congreso de la Unión.

La propuesta consiste en reducir los integrantes de la cámara de diputados de 500 a 300 y la cámara de senadores de 128 a 96.

Sin embargo, este aspecto de la iniciativa ha sido mal interpretado o tergiversado, presentándolo como si la propuesta residiera en eliminar a los legisladores que son electos por la vía de representación proporcional, es decir, los llamados “plurinominales.” Esto no es así y, por el contrario, lo que se está planteando es la desaparición del principio de votación de mayoría relativa, esto es, ya no existirían los distritos electorales.

Se dijo en el artículo anterior que en nuestro país la aparición de los diputados plurinominales no obedeció al acogimiento del genuino método de representación proporcional, pues la esencia de este principio elección, tal como su nombre lo indica, es que los partidos políticos estén representados en los órganos legislativos en proporción a la votación que obtuvieron en las urnas, y esto, no se cumplió, pues durante muchos años se presentaban los casos de sobrerrepresentación y de subrepresentación, en favor del entonces partido oficial y hegemónico, pues las normas electorales estaban diseñadas para beneficiarlo.

Es con las reformas constitucionales en materia electoral, primero de 1993, cuando se estableció como una primera medida para atender la situación de la sobrerrepresentación el que ningún partido que hubiese obtenido el 60 por ciento o menos de la votación podía contar con más de 300 diputados por ambos principios, y luego la de 1996, en la que se dispuso que ningún partido podía contar con un número de diputados por ambos principios que representarán un porcentaje del total de la cámara que excediera en ocho puntos a su porcentaje de votación nacional.

Estas reformas evidenciaban que el sistema de representación proporcional adoptado no correspondía realmente con su esencia, pues la conformación de las legislaturas no reflejaba la proporcionalidad de la votación.

Lo que se propone en la iniciativa referida, es aplicar el verdadero principio de representación proporcional a todo el sistema de elecciones de los órganos legislativos. Este principio es el que se utiliza desde hace varios años en diversos países europeos y en algunos de Latinoamérica, y consiste en que, cada partido presenta una lista de candidatos a los cuales se les asignan el número de escaños de acuerdo con el porcentaje de votos que obtengan.

Existen dos modalidades de la representación proporcional, la completa y la limitada. La primera, consiste en una sola circunscripción nacional y, la segunda, se compone de varias circunscripciones, que pueden ser regionales o por localidades. En el caso de la iniciativa en comento se está planteando la representación proporcional limitada a través de listas por entidades federativas.

Ante el desconocimiento de lo realmente planteado en la iniciativa se ha aseverado que se quiere eliminar a los plurinominales para restar presencia a los partidos de oposición en las cámaras legislativas y beneficiar al partido del presidente, pero como dichas expresiones solamente se basan en lo publicado en medios de comunicación o en las campañas desinformativas que circulan en las redes sociales, tal parece que se ha desdeñado la responsabilidad de hacer los ejercicios analíticos correspondientes, lo cual les llevaría a la conclusión de que contrariamente a lo que se sostiene, esto es, de aplicarse el método de representación proporcional mediante listas por estados, el partido Morena es el que saldría perdiendo espacios; o para decirlo más claramente, si dicho método se hubiese aplicado en la elección del 2021, el partido guinda, tendría menos diputaciones de las que hoy tiene.

Pero todo parece indicar que, en este, como en muchos otros casos, pesa más la fobia y la visceralidad que, el asumir una actitud objetiva y sensata.

Lo fundamental, será observar el comportamiento de las fracciones legislativas, si apuestan por una integración más democrática de los órganos legislativos o se opta por seguir manteniendo un procedimiento obsoleto y muy oneroso.—Mérida, Yucatán

 

Maestro en Economía y Administración Pública. Maestrante en Políticas Públicas, Campañas y Elecciones

 

 

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