¿Una beneficiada?

El ex rector de la Uady José de Jesús Williams dejó un asunto pendiente y delicado: una investigación a esta casa de estudios por su presunta participación en la famosa y escandalosa “Estafa Maestra” durante el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto.

Parece que no fue una operación importante de varios millones de pesos que aceptó la Uady, como otras universidades del país, pero sí fue involucrada en la investigación federal que llevó a prisión a varios ex funcionarios peñistas, como la secretaria de Desarrollo Social Rosario Robles Berlanga, recientemente liberada.

Quienes saben de esta investigación de la “Estafa Maestra” contra la Uady guardan celoso silencio, pero sí confirmaron que están abiertas las pesquisas y la Uady está o estuvo involucrada en cobros por trabajos no realizados o dados a terceros.

En reportajes y notas de prensa nacional no se menciona a la universidad local como involucrada, sino como ejemplo de comprobación de unos $1,000 millones auditados. ¿Será verdad que está entre las universidades de la famosa “Estafa Maestra”?

 

Regreso a clases sin director

 

La Facultad de Contaduría y Administración de la Uady no tiene director en este reinicio del curso escolar 2022-2023, luego de las vacaciones decembrinas, porque el titular hasta diciembre, maestro Aureliano Martínez Castillo, fue nombrado el 1 de enero director general de Vinculación Universitaria, nueva dependencia que creó el rector Carlos Estrada Pinto, según anunció en su toma de posesión.

Como no puede desempeñar doble cargo, el maestro Martínez Castillo renunció en forma anticipada como director de FCA, a pesar de que su gestión termina el 29 de enero. Como tampoco puede entrar en funciones David Suárez Pacheco como nuevo director, porque el Consejo Universitario aprobó su nombramiento a partir del último día oficial de Martínez Castillo (29 de enero), el rector tendrá que designar a un encargado de la dirección por 25 días. ¿No era más fácil esperar a que Martínez Castillo quedara libre para designarlo en su nuevo puesto?

 

De su propio chocolate

 

El gobierno federal prueba una “sopa de su propio chocolate” con el bloqueo de los tramos carreteros que llevan a la zona arqueológica de Chichén Itzá, porque los autores intelectuales de esta protesta y quienes la realizan, nos comentan, son militantes y simpatizantes de Morena en su mayoría.

Los manifestantes se oponen a un proyecto del gobierno federal para mejorar la infraestructura e imagen de Chichén Itzá, afectan una carretera vital entre Yucatán y Quintana Roo, y la dependencia afectada en lo económico y turístico es el INAH.

Es decir, todo lo afectado es de jurisdicción federal. No faltan quienes comentan: “de la que se salvaron en el gobierno estatal”. En los mentideros de la política se dice que, de haber sido problema del Estado, seguramente los morenistas ya lo hubieran linchado política y socialmente, bloqueado el Palacio de Gobierno e interceptado al gobernador en sus giras.

 

De cuestionable trasfondo

 

Aunque el origen de las protestas de artesanos, comerciantes y guías de turistas que trabajan en Chichén Itzá es su cambio de ubicación, quienes conocen a fondo las entrañas de esta mafia interna nos dicen que más que el cambio, la realidad es que no quieren moverse de sus lugares porque estarían bajo control y no tendrían oportunidad de continuar con actividades ilícitas como uso o venta de drogas, paseos nocturnos exclusivos para gente que paga muy bien, conexión con mujeres acompañantes, entre otras actividades prohibidas.

Ese es el verdadero motivo de la resistencia al cambio que propone el INAH. Y mientras esto ocurre, el gobierno federal prefiere causar graves perjuicios al transporte de carga, pasajeros y turistas, y a la propia zona arqueológica, que deja de recibir ingresos y afecta su fama de maravilla del mundo moderno, que desalojar a las personas que cometen el delito de ataques a las vías de comunicación federal.

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