El pasado 30 de marzo, nuevamente la Junta de Gobierno del Banco de México aumentó el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día. El aumento fue de 25 puntos base, llegando a un nivel de 11.25%.
Desde hace unos meses hay una pregunta que me han hecho con frecuencia: si en estos momentos es mejor invertir a tasa fija en instrumentos de corto plazo o en instrumentos de largo plazo.
Es pregunta difícil de responder. Antes del Covid, tal vez me hubiera arriesgado a dar una recomendación después de analizar los factores que influyen en las tasas de interés y de evaluar las perspectivas de la economía de nuestro país y la economía mundial. Después del Covid, Cuándo pienso en el futuro de la economía, lo único que viene a mi mente es que todo puede suceder.
Antes, la idea de una enfermedad que pudiera detener la economía mundial, y hacer que las personas se encerraran en sus casas durante un período largo para protegerse, sólo era algo que habíamos visto en películas. Ahora lo hemos vivido. Como hemos vivido, un conflicto bélico que empeoró la inflación a nivel mundial, la quiebra de un banco en 2 días (el Silicon Valley Bank) generado por la desconfianza de sus ahorradores, el colapso de un banco con 167 años de historia (Credit Suisse), el desplome de las acciones del Deutsche Bank, que aumentan el temor de un posible contagio en el sector bancario mundial.
Ahora sabemos que los cisnes negros están allí y que pueden aparecer en cualquier momento.
Según la evidencia empírica, hasta antes de 1697, todos los cisnes registrados en la historia eran blancos, hasta que unos barcos europeos que exploraban Australia avistaron cisnes negros. Fue un hecho totalmente inesperado, algo que se pensaba imposible.
Se utiliza el término “Cisne Negro” a un evento impredecible, extremadamente raro y altamente impactante con consecuencias significativas en la economía y en la sociedad. Este término fue popularizado por el escritor y estadístico libanés Nassim Nicholas Taleb en su libro “El Cisne Negro: El impacto de lo altamente improbable”.
Según Taleb, la mayoría de las personas y organizaciones tienden a planificar y tomar decisiones en función de eventos conocidos y predecibles, sin embargo, los cisnes negros son una realidad inevitable, y las personas y empresas deben ser conscientes de la posibilidad de cisnes negros y prepararse para ellos, en lugar de tratar de predecirlos.
Que sí es bueno pactar en estos momentos una tasa fija a largo plazo, para que cuando la economía se recupere y las tasas de interés bajen nuevamente, nos quedemos ganando una tasa alta en nuestras inversiones; puede ser.
Que sí es mejor en este momento pactar tasas de corto plazo, y renovar con frecuencia nuestras inversiones para aprovechar las tasas que se espera que sigan subiendo, también puede ser.
Ojalá tuviéramos una bola de cristal para predecir cuándo dejarán de subir las tasas, pero eso no es posible. Los expertos en el área se inclinan hacía la idea de que todavía tendremos más incrementos en las tasas de interés objetivo, en lo que nos falta del año. La expectativa es que nos acercaremos al 12%.
Regresando a lo que respondo cuando me preguntan, si en estos momentos es mejor invertir a tasa fija a corto o a largo plazo, mi respuesta es la siguiente: sólo sé que los cisnes negros existen, son raros, pero allí están. Los hemos visto, y estoy segura de que los podríamos volver a ver.— Mérida, Yucatán.
marisol.cen@kookayfinanzas.com
Directora de las Licenciaturas en Administración y Finanzas, Universidad Anáhuac Mérida
