Fernando Ojeda Llanes (*)
Las empresas tengan o no gobierno corporativo, a efecto de llegar a sus objetivos demandados por los accionistas y para el control de sus operaciones, requieren elaborar su presupuesto anual.
El presupuesto de operaciones se inicia con las ventas y su costo para obtener la utilidad bruta que al restarle los gastos fijos y variables determinan la utilidad de operación, restando el costo integral de financiamiento se llega a la utilidad antes de impuestos menos el Impuesto sobre la renta se determina la utilidad neta del ejercicio; para darle seguimiento hay que elaborarlo señalando en columnas los 12 meses del año.
El seguimiento se debe dar a la utilidad de operación, a la que se le asigna un porcentaje de margen como cumplimiento y en números absolutos.
El presupuesto debe ser flexible, esto significa que, si en un determinado mes no se cumplen los objetivos, se deben reasignar cifras en los siguientes meses de lo no cumplido, a efecto de que al final del ejercicio se cumplan los objetivos.
Hay ocasiones en que el mercado en general hace disminuir las ventas, esto hace necesario tener que investigar las causas para que, con las estrategias necesarias, corregir la deficiencia para que en los meses posteriores se compense la venta perdida.
Llamada de atención
Podría ser que el volumen de ventas por precios y descuentos haga disminuir el margen de utilidad de operación y esto es una llamada de atención hacia los gastos de operación que pudieron haberse excedido de la base presupuestal.
Puede suceder que el margen de operación se mantenga porque los gastos fijos lograron conservarse y a mayor volumen de ventas menor porcentaje de gastos fijos de operación sobre venta y demás ahorros.
Se presenta en ocasiones que en un trimestre o cuatrimestre no se cumplieron las ventas y se observa imposible compensar este faltante durante los meses siguientes para cumplir el año.
En el caso anterior lo que se recomienda realizar es un presupuesto de operaciones proforma que consiste en anotar en los meses transcurridos los datos reales obtenidos de los estados financieros y conservar presupuestados los datos de los meses faltantes para cubrir el año.
Este documento proforma nos demuestra el resultado de operación alcanzable sin modificar volumen de ventas, mismo que debe compararse con el resultado anual del presupuesto original.
Si por ejemplo nos encontramos con que hay una diferencia desfavorable de 5 millones de pesos, entonces determinar cuánto nos falta de ventas a cubrir en los meses faltantes para llegar al año.
Hay una opción para saber cuánto de ventas se requiere redistribuir en los meses que faltan del año, realizamos una operación financiera que consiste en dividir los 5 millones mencionados anteriormente entre la denominada contribución marginal, su resultado será el Importe que en ventas habría que redistribuir en los meses siguientes faltantes para cerrar el año.
Para calcular la contribución marginal necesitamos sumar el porcentaje de utilidad bruta al porcentaje de gastos variables en relación a ventas que en ejemplo podríamos obtener 30% más 15%, nos daría una contribución marginal de 45%, entonces si dividimos 5 millones entre 45% obtenemos un volumen de ventas a redistribuir de 11.1 millones de pesos. Si no se tienen gastos variables se toma como contribución marginal el porcentaje de utilidad bruta, en este caso 30%.
Los empresarios están acostumbrados a que se cumplan las ventas y los márgenes presupuestados, esto es positivo, pero se olvidan de las cifras absolutas de la utilidad de operación que desde el punto de vista financiero es el más importante para llegar a las utilidades netas requeridas.
Cierto que es importante cumplir con el programa de ventas porque si no le damos seguimiento, la competencia o los sustitutos pueden llevarse nuestro mercado, pero si con todo el esfuerzo hubo pérdida de ventas en algunos meses, hacer lo necesario para recuperarlas en los meses siguientes, pero hay veces que los márgenes y gastos nos han ayudado y no se requiere recuperar el monto de total de las ventas perdidas, podrían ser menos al aplicar la técnica financiera anterior de la contribución marginal.
La contribución marginal comentada anteriormente tiene muchos usos en la administración financiera, sobre todo en la determinación del punto de equilibrio para saber cuánto es el mínimo que se debe vender para cubrir los gastos fijos, también para determinar las ventas a realizar considerando un determinado porcentaje de utilidad.
Hay empresas que contablemente registran sus gastos de operación en conjunto, o sea fijos y variables, para un mejor control presupuestal y poder calcular con más acercamiento científico la contribución marginal, deben dividirse en los catálogos de cuenta contables en gastos fijos y gastos variables.—Mérida, Yucatán
ferojeda@prodigy.net.mx
Doctor en investigación científica. Consultor de empresas
