Fernando Ojeda Llanes (*)
En escritos anteriores he comentado de la importancia que tiene para las empresas la estructura financiera y ente ésta la que tiene movimientos continuos es la del capital de trabajo que contiene los activos de corto plazo: efectivo, cuentas por cobrar, inventarios.
Cuando hay que tomar decisiones en relación con el flujo de efectivo, son las partidas que pueden sufrir modificaciones casi de inmediato, se considera también el pasivo de corto plazo principalmente la administración del adeudo a proveedores por compras de mercancías o materia prima y los créditos a instituciones de crédito. A continuación, un boleto que tenía pendiente.
En las empresas, sean comerciales o industriales, los inventarios representan la mayor inversión de su capital de trabajo, para generar flujo de efectivo se tiene que realizar la venta y si es a crédito se convierte en cuenta por cobrar para que posteriormente sea cobrada, puede observarse precisamente que inventarios es la partida que tarda más tiempo en convertirse en efectivo.
En las empresas comerciales solo existe la cuenta de inventarios de mercancías para su venta, proviene de la estimación de la demanda de los clientes que se convierte en ventas, cuando se proyecta su presupuesto se hace la estimación de lo que se requiere comprar, si por ejemplo si presupuestan vender veinte mil productos, se requiere comprar cantidad adicional para mantener mercancías en existencia.
Las mercancías adicionales a las que se estima vender representan la cantidad de productos a mantener en inventario final, se valorizan al precio de compra según la factura respectiva. Para estimar estas mercancías adicionales se requiere utilizar información estadística de acuerdo con el tipo de mercancías y tiempos de entrega al almacén por el proveedor; si por ejemplo se trata de una entrega de veinte días desde la emisión del pedido, sería el número mínimo de días de mantener existencias en el inventario.
Por lo general se agregan días adicionales. Por ejemplo 10 días como seguridad por cualquier retraso por parte del proveedor u otros sucesos, como su nombre lo indica se trata de mantener un inventario de seguridad.
De acuerdo con lo anterior se trata de dos acepciones técnicas que se utilizan para denominar los días de inventario de las empresas, los primeros días que como ejemplo son veinte se le denomina “punto de reorden” y los diez adicionales “inventario de seguridad”.
Entonces, con estos datos se establece el indicador objetivo como una política de mantener —de acuerdo con este ejemplo—, una existencia máxima de treinta días de inventario, a esto se le denomina días de rotación de inventario.
Ya obtenido el indicador objetivo, durante la actividad real, se compara con la respectiva razón financiera que se divide en dos partes, la primera que se denomina rotación, se calcula dividiendo el importe del costo de las mercancías vendidas en el ejercicio anual y la segunda, días de inventario, se dividen los 365 días del año entre la rotación, si el resultado es mayor que el objetivo se tiene exceso y si es menor es faltante.
Cuando hay exceso en días y el presupuesto de ventas se está cumpliendo, haciendo una operación aritmética proporcional, se convierten en pesos y esa es la cantidad de mercancías que debe dejarse de comprar para lograr el objetivo y obtener flujo de efectivo.
Cuando la empresa comercia con muchos productos, la rotación en días es un promedio de todos, por lo que se hace necesario calcularla por cada uno de los productos para saber en cuales reducir las compras.
En una empresa industrial que fabrica sus productos para vender existen tres tipos de inventarios: materia prima, productos en proceso y productos terminados, para fijar objetivos la rotación en días debe calcularse por cada tipo de inventario y no de todos en conjunto, porque siendo un promedio no se puede conocer si se trata de materia prima, en proceso y terminado.
Estas pruebas matemáticas de rotación hay que hacerlas en forma continua para evitar los excesos de inventario, porque si se realizan en forma tardía, probablemente se vayan acumulando productos obsoletos o inservibles cuya venta ya no pueda realizarse y se convierten en pérdida de la empresa.
Se debe tomar en cuenta que todo excedente de inventario además del costo de la inversión tiene el del mantenimiento del almacén respectivo, tales como sueldos de almacenistas, mantenimiento, rentas o depreciaciones y más.
Todo lo anterior en forma contable se refiere al saldo final de inventarios, no a sus movimientos, porque es obvio que todo lo que se compra contablemente se carga a la cuenta de inventarios y lo que se vende se acredita.
Con base en lo anterior los saldos finales a los que se debe dar seguimiento son mensuales o período más corto semanal; debe ser el mismo período del seguimiento del presupuesto de ventas.— Mérida, Yucatán.
ferojeda@prodigy.net.mx
Doctor en investigación científica. Consultor de empresas.
