Fernando Ojeda Llanes (*)
En escritos anteriores mencioné que en las empresas deben emitirse los estados financieros cuando menos mensualmente y que el balance general o estado de posición financiera demuestra la estructura financiera.
Me quedó pendiente el boleto de referirme a su estructura de capital que es el pasivo y capital contable, partidas que reportan de dónde proceden los recursos del negocio para aplicar en los activos y gastos.
El tamaño o valor de la estructura de capital debe ser diseñada por la dirección de finanzas de acuerdo con la actividad del negocio, su producto, mercado y operaciones para así conocer el importe de su capital de trabajo y las inversiones permanentes o activo fijo.
Los inversionistas o propietarios del negocio aportarán el capital requerido y formularán su política de dividendos que consiste en determinar qué porcentaje de las utilidades retirarán como dividendos y otro mantenerlo por reinversión para el crecimiento.
Cuando la empresa crece, ya sea en forma orgánica con su propia operación o inorgánica comprando otra empresa con su mercado, se requerirá incrementar la estructura de capital, ya sea por aportaciones de los accionistas o de financiamiento externo.
Cuando los accionistas no disponen de los recursos adicionales requeridos, será necesario adquirir financiamiento externo de corto y largo plazos, por lo que la empresa se colocará en una posición de riesgo por hacer crecer su pasivo y mantener el tamaño del capital contable.
Ya sabemos que las empresas tienen dos tipos de riesgos: el sistemático que es exógeno por el movimiento que puede tener su entorno no controlable y el no sistemático, que es la relación financiera entre su pasivo y capital contable.
Para medir el riesgo no sistemático se utilizan dos razones financieras: la primera dividiendo el pasivo entre el activo para conocer qué porcentaje del activo se adeuda y la segunda, dividiendo el pasivo entre el capital contable para saber cuántas veces es el pasivo del capital contable; mientras más arriba de uno esté el resultado se tendrá más riesgo; sin embargo si el resultado de la segunda razón financiera es uno, es claro que se tiene pasivo del mismo tamaño del capital contable, si se mantiene este resultado de equilibrio, se dice que la empresa tiene estabilidad financiera —pero aún hay riesgo— porque el pasivo puede crecer por alza de tasas de interés, por inflación, devaluación de la moneda si la deuda es en moneda extranjera y por otros elementos.
Hay propietarios de grandes empresas que tienen aversión al riesgo y sólo permiten que se obtengan pasivos de corto plazo y que las razones financieras mencionadas tengan un resultado menor de uno.
La decisión de tener la posición anterior es muy conservadora, porque sólo permite que el crecimiento de la empresa se dé en forma orgánica y esto toma bastante tiempo para lograr crecer obteniendo mercados que está en manos de la competencia.
Para un crecimiento inorgánico comprando mercado de la competencia o de productos sustitutos, requiere de mayores aportaciones de capital o de financiamientos externos a largo plazo, lo mismo sucede si se desea un crecimiento orgánico acudiendo a otros lugares geográficos alejados del mercado original del negocio.
Para que un negocio decida correr un mayor riesgo no sistemático, requiere que los proyectos de inversión a realizar proporcionen una tasa interna de retorno mayor al costo de capital actual o de la tasa esperada de rentabilidad de los accionistas.
Es importante mencionar que, para los americanos la estructura de capital no toma en cuenta el pasivo a corto plazo, aún si en nuestras empresas lo consideramos así, las dos razones financieras expresadas anteriormente son válidas, aunque su pasivo total sólo sea de corto plazo o circulante.
Cuando una estructura de capital demuestra mayor pasivo que capital contable es necesario tomar en cuenta el flujo de efectivo que puede verse afectado por: los pagos por amortizaciones de los préstamos y las tasas de interés, que deben estar compensados con un crecimiento de la utilidad de operación. Recordemos el axioma que dice: “a mayor riesgo, mayor rendimiento”, porque si se corre el riesgo de pasivo y la inversión por crecimiento no proporciona mayor utilidad, el riesgo es en vano.
Toda dirección financiera debe tener en su agenda, un listado de las diferentes fuentes de financiamiento externo, ya sea de instituciones de crédito, empresas de inversiones de capital, inversionistas personas físicas u otros.— Mérida, Yucatán.
ferojedaprodigy.net.mx
Doctor en investigación científica. Consultor de empresas
