Los ánimos se caldean. Los aspirantes se cuadran y obedecen. Los destapes avanzan y toda la maquinaria comienza a moverse en pro de los suyos.
Las corcholatas de AMLO comenzaron el impropio y contrario a la ley, avance de propaganda y derroche de nuestro dinero en campañas antes de tiempo.
Sheinbaum y Ebrard no pueden debatir. Marchan al son que les toquen. La primera es la favorita de AMLO y Ebrard se resiente y protesta. La nota alegre y un atisbo de esperanza se nos ha presentado en Xóchitl Gálvez que no las trae todas consigo.
Beatriz Paredes es una rival fuerte y experimentada. No hay verdaderas propuestas sobre el punto álgido de seguridad en candidato alguno. Vivimos un peligroso punto muerto.
La inseguridad en nuestra Patria está alcanzando niveles intolerables por imposibles. Y es ahí donde nadie aún presenta un plan sólido y eficaz para combatir la violencia y el crimen organizado. Morena no permite a los suyos tocar él tema. El Frente Amplio aún no hace una propuesta sólida y concreta. Con aportes reales de mayor profundidad.
Ebrard ha hecho un esfuerzo; Claudia, por ser la favorita del Presidente, no se atreve a tocarle un cabello ni con el pétalo de una rosa y habla de otras cosas, pero prohibido el tema de la seguridad. Marcelo sí ha lanzado una propuesta de seguridad alternativa. De todas maneras le da coba a AMLO pues quiere reforzar con tecnología a la Guardia Nacional, la consentida del Presidente. “Quiere que ésta salga adelante y cumpla su misión”. Es el proyecto Angel, bosquejado en dos vídeos de doce minutos cada uno.
Nadie está aprovechando tocar el tema de la criminalidad y sus alcances. Teniendo un as en la mano con una desgracia inverosímil por salvaje y cruenta, como el secuestro y asesinato brutal de los cinco estudiantes de Lagos de Moreno, el silencio suena muchísimo más alto que cualquiera de sus palabras o acciones de duelo.
Yo ya sé por quiénes votaré. A lo mejor haga cambios. Según se vaya dando el avance en los discursos y los hechos. Lo único que tengo, con certeza absoluta es lo que no quiero que siga pasando en mi patria amada. Las cuatro lacras que como país están destruyendo la esperanza, la seguridad y las certezas que como mexicanos debemos tener.
La impunidad, la violencia, la corrupción y la falta de transparencia como país que necesita trascender aquello de “en vías de desarrollo” frase que ondea como la bandera de “la barrera infranqueable” hasta ahora, que nos impide avanzar como ciudadanos, como estado y como país.
Deben de haber honrosas excepciones que yo desconozco pero el comisario más pobre del pueblito más pequeño de Yucatán se enriquece cuando asume el cargo. En los puestos más altos, no hay diferencia alguna, 3/4 para mi bolsillo, quizá un cuarto si nos va bien del presupuesto para los pueblos importantes y la ciudad. El descaro, la desfachatez, la ostentación, y la falta de transparencia, son la peor lacra de Mexico.
Yo he conocido personas que anduvieron en “volchitos” destartalados y cayéndose, para encontrármelos después de que escalaron varios cargos públicos como dueños de vidas y haciendas. Casas lujososisimas aquí y en la playa, quintas, automóviles europeos, no uno, varios. … ¿Qué sueldo devengan? ¿Qué cargo desempeñan? ¿Cómo pueden convertirse en millonarios de la noche a la mañana?
No hay forma de evadir el tema de la violencia, el desangramiento de la corrupción, el freno de la impunidad y el ¡Detente! de la falta de transparencia. Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis de la política mexicana. El crimen organizado y los Carteles de la droga mexicanos son odiados y ocupan lugar prominente en los intereses de nuestro vecino del norte. Las bandas criminales reinan en el país y se pastorean “como Pedro por su casa”.
Faltan muchos meses para las elecciones. Y la balanza que ahora sigue a favor de López Obrador, aún puede cambiar. El Frente Amplio si se despabila lo suficiente y toma al toro por los cuernos aireando y exponiendo las lacras mexicanas y sus posibles soluciones, podría alcanzar hasta un 40% de las intenciones de voto.
Si Claudia y Xóchtil llegaran a disputarse la Presidencia, veríamos de qué madera esta hecha cada una y la competencia entrambas sería un verdadero reto a la política mexicana. Ambas mujeres, ambas preparadas, contextos de vida y experiencias personales diametralmente opuestas. Una es corcholata y eso la limita.. la otra es un espíritu libre y eso la favorece.
Por otro lado, me alegra saber que los candidatos a la gubernatura y a la alcaldía de Mérida sean Renán Barrera actual alcalde y Cecilia Patrón, coordinadora nacional del PAN. Y espero de ellos lo mismo que he dicho arriba de los que quieren dirigir él país entero.
Absoluta transparencia, cero corrupción, cero impunidad. Cero violencia. A ellos les corresponde, si ganan, tener la sartén por el mango y dar el ejemplo de trabajo, honestidad y efectividad transparente que la ciudad y el pueblo de Yucatán necesitan.
Aún nos falta mucho por ver. Y sorpresas por recibir. Pero el tiempo vuela y mucho más temprano que tarde iremos viendo avances y resultados que nos darán pistas y también deslindes de lo que sucederá en nuestra ciudad y en nuestro amado México.— Progreso, Yucatán.
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Abogada y escritora
