Sólo le pido a Dios que la guerra no me sea indiferente, es un monstruo grande y pisa fuerte toda la pobre inocencia de la gente —letra de León Gieco, cantada por la artista popular argentina Mercedes Sosa

A unos días de que se inicien las precampañas electorales previstas en la legislación vigente, la celeridad con que se están dando los procesos políticos de cara a los comicios de 2024 ha propiciado el inevitable aumento de la efervescencia política preelectoral en nuestro estado.

En este contexto, los llamados “cuartos de guerra” de las dos grandes fuerzas que se disputarán el poder —el PAN y Morena— se han vuelto espacios vitales donde asesores y operadores políticos discuten, acuerdan e implementan las estrategias políticas, mediáticas y organizativas orientadas a pertrecharse lo mejor posible para involucrarse de lleno en una justa electoral considerada como la madre de todas las batallas.

Para Yucatán la trascendencia histórica de la batalla electoral en puerta y de los resultados que pueda arrojar se resume así: mantener la continuidad de los gobiernos panistas o dar paso a la alternancia política con un nuevo gobierno que impulse decididamente las líneas directrices de la Cuarta Transformación de nuestra vida pública.

Así las cosas, en el lado del bloque morenista esta semana concluye la encuesta abierta para designar al coordinador o coordinadora de la defensa de la 4T en Yucatán —léase aspirante a la gubernatura del estado—, dado que el presidente nacional de Morena ha reiterado que será el 30 de octubre el día en que se darán a conocer los resultados de estas consultas en las nueve entidades federativas donde habrá renovación del cargo de gobernador y de Jefe de Gobierno en el caso de la Ciudad de México.

Como es del dominio público, en las últimas semanas se han producido las declinaciones de dos aspirantes a la precandidatura morenista al gobierno estatal en favor del exdelegado federal de Bienestar Huacho Díaz: la del senador expriista Jorge Carlos Ramírez Marín y la de Jéssica Saidén Quiroz.

Sin duda alguna, esta circunstancia ha contribuido a aumentar la fuerza competitiva del exalcalde de San Felipe, quien se mantiene como favorito para ganar la encuesta en curso.

No obstante lo anterior, también debe señalarse que quien está dando ardua batalla tan siquiera para reducir la brecha preferente que la separa de Huacho Díaz es la senadora expriista y expevemista Verónica Camino Farjat, sin menoscabar el notable esfuerzo que realizan en esta disputa interna las otras dos aspirantes que son consideradas morenistas de pura cepa: la exalcaldesa de Valladolid Alpha Tavera Escalante y la diputada federal Rocío Barrera Puc.

Toda vez que ya se tenga al virtual aspirante de Morena a la gubernatura del estado, vendrán los complejos procesos para articular las alianzas con el PT y el PVEM, así como el cúmulo de negociaciones, cabildeos y acuerdos que tendrán que realizarse para la selección de los candidatos y candidatas a las senadurías, diputaciones federales y federales, así como a los 106 ayuntamientos del estado, procesos en los que no pueden descartarse las pugnas, conflictos, deserciones y traiciones que suelen darse en las álgidas disputas por el poder.

Una importante asignatura que tendrá que atender el o la aspirante morenista a la gubernatura es la selección del precandidato o precandidata a la alcaldía de Mérida, designación que tendrá que recaer en una persona conocida en la capital y que tenga amplia solvencia moral ante la bases morenistas y la sociedad en general, por lo que es de esperarse que Morena no cometa el craso error de ungir a alguno de los tránsfugas sin principios que hasta hace poco demostraban su furibunda animadversión política hacia la 4T.

Por el bando de las fuerzas que encabeza el PAN, ha sido muy significativo el magno evento realizado el domingo 22 de octubre en donde las huestes panistas mostraron el músculo político-organizativo de cara a la elección en puerta y cerraron filas con los abanderados a la gubernatura y a la alcaldía de Mérida, Renán Barrera Barrera y Cecilia Patrón Laviada, respectivamente.

En dicho evento llamó la atención un hecho relevante: el gobernador Mauricio Vila, al parecer, “le cedió” al aún alcalde de Mérida la facultad para tomar las decisiones que se requieran, especialmente en el tema crucial de las alianzas con los otros partidos (PRI y PRD) que en el ámbito nacional han conformado el FAM, así como en lo referente a los procesos para la designación de los candidatos y candidatas a los distintos cargos de elección popular.

Si bien es poco creíble la “generosidad” de Vila hacia Renán Barrera, dada su conocida tendencia obsesiva para controlarlo todo, es de destacarse que el primer edil meridano va tomando la conducción de los procesos en comento, pues reiteró que ha realizado diversas consultas con los dirigentes nacionales y estatales de los otros partidos, así como con diferentes liderazgos del interior del estado, de lo cual se puede colegir que Renán Barrera pugnará por replicar el esquema del FAM en el estado.

Como puede apreciarse, el inicio de las precampañas electorales previsto para el próximo 5 de noviembre obliga a las dos grandes fuerzas en pugna a prepararse lo mejor posible en lo político, organizativo, logístico y estructural para entrar de lleno a la madre de todas las batallas. Veremos.

PD. Ante los horrendos sufrimientos infligidos a los asediados habitantes de la Franja de Gaza, este editorialista condena enérgicamente los bombardeos israelíes sobre territorio palestino y demanda el cese inmediato al fuego. ¡No más guerra! ¡No más barbarie!— Mérida, Yucatán.

canek_1999@yahoo.com.mx

Doctor en Educación. Exdirector de la Universidad Pedagógica Nacional en Yucatán.

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