Hace más de 22 años, concretamente el 27 de mayo de 2001, el PAN obtuvo una contundente victoria en las elecciones locales, ganó por primera vez la gubernatura de Yucatán con Patricio Patrón Laviada, quien fue también candidato común del PRD, PT y del PVEM.
Patrón Laviada obtuvo una ventaja de más de 52 mil votos sobre el candidato del PRI, Orlando Paredes Lara, flamante delfín del ex gobernador Víctor Cervera Pacheco, quien, a regañadientes, entregó el poder al panista luego de muchas marrullerías, que incluyeron el intento de imponer un Consejo Electoral a modo, concentraciones masivas en la Plaza Grande para pedir la renuncia de Santiago Creel Miranda como secretario de Gobernación del presidente Vicente Fox y la velada amenaza de separar a Yucatán de la República.
En aquel año, el PAN y sus aliados ganaron también 26 alcaldías y lograron el triunfo en 7 distritos locales, uno de ellos el X con cabecera en Tizimín. La licenciada Lízbeth Medina Rodríguez ganó por más de 500 votos y recibió su constancia de mayoría de manos del presidente del Consejo del Distrito X, Luis Manuel Mena Godoy. Incluso, la panista tomó posesión formalmente.
Sin embargo, tuvo que dejar la curul del Congreso local porque el Tribunal Superior del Estado, con el aval del Tribunal Electoral de la Federación (Trife), anuló su triunfo y declaró ganador al priista Freddy Monforte Braga.
En ese entonces, salió a la luz pública que dicho fallo judicial se dio porque cambiaron los resultados de la elección del Distrito X. El mismo presidente del Consejo de dicho Distrito, Luis Manuel Mena Godoy, denunció que quienes alteraron los paquetes electorales fueron los ex diputados priistas Verónica Farjat Sánchez (mamá de la senadora Verónica Camino Farjat) y Rolado Zapata Bello.
De nada sirvieron los alegatos del PAN, ni las demandas para restituir la diputación a Lízbeth Medina. El fraude se concretó, ante la indignación de los panistas del oriente del Estado. Incluso, se realizaron diversas acciones de protesta en varios municipios del oriente para exigir el respeto al voto y se creó un Comité Pro Defensa del Voto en Tizimín, que se apostó 55 días en la calle frente a la sede del Consejo Distrital Electoral para impedir más alteraciones y hasta soldaron las puertas del recinto para resguardar los paquetes electorales.
Finalmente, los legisladores del PAN y la dirigencia estatal de ese partido doblaron las manos y aceptaron el atraco, pues no había nada más que hacer. “Se luchó hasta donde se pudo”, justificaron y negaron una especie de “concertacesión”.
Lízbeth Medina dijo que no se necesita “una curul para defender al pueblo” y, pacíficamente, el Comité Pro Defensa del Voto accedió a entregar los paquetes electorales que resguardaban con una peculiar manifestación de resistencia civil, que incluyó hasta un festejo popular con un grupo musical y pastel.
Los panistas de Tizimín y del oriente del Estado sentenciaron en dicho festejo que ganarían las próximas elecciones “no por 500 votos, sino por miles” de sufragios para que no quede dudas, ni haya riesgo de nuevos fraudes. Lo cual, han logrado varias veces, de entonces a la fecha.
La estrategia de los priistas para orquestar el fraude electoral fue para evitar, a toda costa, que el PAN obtenga la mayoría en el Congreso local y perder la mayoría calificada. El cerebro de dicha estrategia en contra del PAN y quien operó la alteración de los paquetes electorales y los resultados del Distrito X fue Rolando Zapata Bello, quien posteriormente se convirtió en gobernador postulado por el PRI y que, se dice, ahora encabezará la primera fórmula de la candidatura al Senado por el Frente Amplio por México, que conforman PAN, PRI y PRD.
¿Será que los panistas del oriente del Estado ya olvidaron? ¿Será que Zapata Bello ya explicó y justificó su participación en aquellos días del 2001?
Desde luego que no hay que vivir en el pasado, pero hay cosas que no deben dejarse en el olvido. Y, si bien es cierto que ahora es necesaria una alianza con el PRI para superar a Morena, también lo es que debe postularse los mejores candidatos, hombres y mujeres con perfiles idóneos y que no arrastren tantas cosas turbias de su pasado, ni afrentas graves al panismo.
Lo dejo de tarea.— Mérida, Yucatán.
rogergonzalezherrera@yahoo.com.mx
Profesor
