Desde el inicio de su mandato, el Presidente AMLO se propuso contribuir a la recuperación y difusión de la memoria histórica, convencido como siempre ha estado de que tanto la historia como la inconmensurable riqueza de nuestras culturas ancestrales constituyen enormes reservorios de donde los mexicanos siempre hemos sabido abrevar para enfrentar diversas vicisitudes y salir adelante en la búsqueda de nuevos estadios de desarrollo.
A decir verdad, la memoria histórica no es algo que le haya importado mucho a los regímenes políticos neoliberales predominantes en los últimos 40 años, tan ocupados como estaban de propiciar modelos de desarrollo excluyentes y oligárquicos que sólo buscaban el fortalecimiento de los grupos económicos privilegiados, a costa de generar gran desigualdad social, desmesurada concentración de la riqueza, corrupción desbocada y saqueo descarado del erario y los bienes públicos.
Has llegado al límite de notas gratuitas, para seguir leyendo…
¿Ya estás registrado o tienes una suscripción? Entonces Ingresa aquí.
Crea una cuenta, es gratis y
podrás leer 5 notas más.
Suscríbete a nuestros planes
y obtén acceso ilimitado.
