Alfonso González Fernández

Resulta tan común y habitual su uso, que generalmente desconocemos el significado y alcance de lo que se concibe como un espacio público y de ahí el abuso que se comete con él.

Más allá de encerrar diferentes y diversos fines para la sociedad, éste se refiere a un lugar abierto, libre e inclusivo, generalmente destinado a la vida urbana, los servicios y las relaciones sociales, donde cualquiera puede circular o hacer uso del mismo.

Sin embargo, pese a ser un espacio abierto, no es tan sencillo que cada quien lo utilice a sus anchas, pues implica leyes y reglamentos para ordenar y obtener su mejor aprovechamiento, en términos económicos, culturales, políticos y sana interacción social.

Aun siendo un derecho de los ciudadanos, la administración pública es la encargada y, consecuentemente, responsable de su regulación y gestión. Sin embargo, atañe a cada uno de los ciudadanos el cuidado y uso que le demos, es decir, que las condiciones y su dinámica resultan de la “apropiación” que la gente haga de él, aclarando que para este particular, apropiarse no es sinónimo de adueñarse, acaparar, usurpar, ocupar o privatizar.

Claves

Estamos padeciendo una reducción del espacio público, con un incremento de urbanizaciones privadas y cerradas, con una la falta de límites claros entre lo público y lo privado, que reduce, por mucho, la libertad de movimiento e integración de las ciudades a servicios de toda variedad, calidad y cuantía suficiente.

Al ser dinámico, debe ser flexible y suficientemente capaz para servir tanto a los asentamientos formales e informales, así como a toda la mezcla de diversas personas y culturas que pueblan y nutren las localidades.

Los espacios públicos bien diseñados y administrados son un activo fundamental para una localidad y generan un impacto positivo en su economía.

Por esta razón, la inversión en estos espacios contribuye a mejorar la salud y el bienestar de sus habitantes, reduciendo el impacto del cambio climático, motivando a las personas a caminar, utilizar otros medios de transporte sustentable, garantizando la seguridad y disminuyendo la delincuencia.

Las localidades que no cuentan con suficiente espacio público están expuestas a una transformación más lenta y a una difícil modernización.

En los hechos, muchos de los procesos de reestructuración de éxito se enfocaron principalmente en la gestión de una nueva estructura del espacio público, de manera que localidades con alta densidad poblacional, al ser debidamente analizados, garantizan ordenadamente que en su crecimiento el desarrollo de infraestructura articule de manera ordenada su progreso.

La red vial es una parte muy importante en el planeamiento del espacio, debido a que entre el 25 y el 35 por ciento del suelo urbanizado de una ciudad probablemente pertenece a la infraestructura vial.

Es conocido que Manhattan, Barcelona y Bruselas dedican hasta el 35% del área de la ciudad a espacio vial y un 15% adicional para otros usos públicos, por lo que pueden ser consideradas como modelos exitosos al contar con un 50% de espacio público, con una anotación marginal: se encuentra bien regulado y sin agandalle.

Método

Al inferir que las calles son la forma más importante de espacio público y que la proporción del total del suelo urbano es determinante en la eficacia del crecimiento, los nuevos polígonos de desarrollo, así como la reutilización de los existentes, al momento de planificar las extensiones y aprovechamientos de las localidades deben recurrir a la “Planificación Urbana”.

Con este documento maestro y su contenido, podremos establecer, ejecutar, vigilar, evaluar y corregir las estrategias para las localidades, pues contiene los modelos de crecimiento coherentes de cada sitio.

Las estrategias para el desarrollo de las localidades deben atender sin cortapisas de manera transversal y con perspectiva sustentable al menos estas prioridades: a) Vivienda, b) Movilidad, c) Economía, d) Recursos hídricos, e) Medio ambiente y f) Energía.

El reto es aceptar con los costos —tanto económicos como electorales— que ello implique, pues aumentar y equilibrar nivel de bienestar es el objetivo, y ese no tiene colores sino acciones.

Corolario:

“El espacio público es el componente clave de una ciudad sostenible”.— Mérida, Yucatán.

ppresident@wcce.biz

@alfonsoengineer

Consejo Mundial de Ingenieros Civiles (WCCE), Past President

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