Reflexiones antes de votar este domingo
“Desde finales de 2023, el presidente López Obrador ha hecho llegar un mensaje al Mayo y los Chapitos. Les pidió que durante la época electoral eviten las confrontaciones entre ellos y la violencia, que el gobierno no va a perseguir a ninguno, pero que necesitan el apoyo para Claudia Sheinbaum. AMLO se comprometió a que si gana la elección presidencial, durante el gobierno de ella nadie los va a perseguir. Es decir, los ‘abrazos, no balazos’ están garantizados para ambas partes” (Viejo diablo, capítulo 14).

Con lujo de detalle, basada en comprobados testimonios de testigos protegidos del gobierno de Estados Unidos y declaraciones en el juicio a Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad durante el gobierno de Felipe Calderón, la periodista Anabel Hernández narra en “La historia secreta”, nuevo libro bajo el sello de “Grijalbo”, el modus operandi del sanguinario “Cártel de Sinaloa” y su red de tentáculos que domina con ambición y terror la actividad social, económica y política en amplio territorio del Pacífico mexicano, en particular el estado de Sinaloa, con su destructiva producción del fentanilo que invade calles y destruye familias en Estados Unidos y comienza a hacerlo en México.
“Mientras transcurren los últimos días del gobierno de López Obrador, pese a la tensión que hay en el Cártel de Sinaloa entre las facciones del Mayo y los Chapitos, entre las filas de ambos bandos corre una sola voz para la elección presidencial del 2024: ‘Es Claudia’. Uno de los promotores más entusiastas para su llegada al poder es Leobardo García Corrales, Don Leo, acusado por el gobierno de Estados Unidos de ser uno de los principales traficantes de fentanilo. Dice a quien lo quiere oír: ‘Con Claudia vamos a estar mejor que con Obrador’” (La heredera).

La reconocida periodista, autora de varios libros, beneficiaria de prestigiosos premios y medallas por sus aportaciones a la libertad de expresión en el mundo, explica en 340 páginas el intríngulis alrededor de las luchas intestinas por el control de la mafia sinaloense entre los herederos de Joaquín “El Chapo” Guzmán y sus aguerridos contrincantes comandados por Ismael “El Mayo” Zambada. Nos habla de las redes de complicidad, de 2006 a la fecha, entre el crimen organizado y “Morena”, y de los supuestos acuerdos que beneficiarían a los de Sinaloa sobre similares carteles en su amenazador avance a otras regiones de México, como la península de Yucatán, en particular Campeche y Quintana Roo.
Caballo de Troya
“Junto con sus socios Joaquín Guzmán Loera y Arturo Beltrán Leyva, el líder invicto del Cártel de Sinaloa, Ismael Zambada García, alias el Mayo, aportó 25 millones de dólares a la campaña presidencial de AMLO en 2006, y lo apoyó en la campaña presidencial de 2018”, e Iván Archivaldo Guzmán, líder de los Chapitos, “junto con sus hermanos apoyó la campaña presidencial de López Obrador en 2012 y 2018, así como la campaña de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa en 2021” (Anexos).

Lo investigado a lo largo de varios años, en colaboración con policías, exnarcotraficantes y personal de las cortes estadounidenses, permite a Anabel concluir que “todo indica que, en realidad, AMLO no era el hombre que venía a romper el sistema criminal, sino que ha sido su Caballo de Troya, uno más de los instrumentos del Cártel de Sinaloa para culminar su plan de conquista de nuestra nación”. En las tres campañas presidenciales de López Obrador, denuncia, “hubo apoyo económico u operativo del crimen organizado, con el conocimiento del ahora presidente, quien incluso habría estado en al menos una de las entregas de dinero”.
Ha pasado casi un mes desde que “La historia secreta” vio la luz por primera vez, en Ciudad de México, y el silencio casi total de Presidencia y su partido es inaudito. No tenemos noticias de desmentidos precisos, protesta formal o denuncia legal ante las fuertes, documentadas acusaciones en esas 340 páginas contra el presidente de México, su partido y la candidata que aspira el 2 de junio a ser elegida sucesora de AMLO en sus planes de expansión de la “cuarta transformación”. A lo sumo hemos sido testigos de peroratas de López Obrador en sus “mañaneras” contra la otrora elogiada periodista, exigiendo pruebas, como en muchos otros casos de corrupción que lo incriminan, pero sin desmentir un solo hecho.
“Esta periodista ha hecho trabajos de investigación de primer orden, es una mujer profesional en el periodismo y valiente, es una mujer excepcional”, declaraba Andrés Manuel López Obrador en los tiempos que Anabel Hernández investigaba y denunciaba, por diferentes medios, los nexos de García Luna y otros integrantes del gobierno de Calderón con la mafia del Pacífico. Como en muchas ocasiones, la ciudadana ejemplar se convierte en “enemigo declarado del pueblo” de México por atreverse a poner en duda la ya enclenque, cacareada honestidad del primer mandatario y su círculo cercano, Claudia Sheinbaum y los juniors presidenciales incluidos.

Llamada de atención
Lectura obligada para quienes tenemos hijos, amigos, empresas que podrían caer en las tentaciones o ser víctimas de ese pulpo del fentanilo que avanza, al parecer sin freno, en su conquista del territorio nacional; tema de reflexión para quienes vivimos en zonas “tranquilas” como Yucatán, confiados en que la inseguridad que domina a nuestros vecinos no sentará sus reales en la entidad, tenemos en “La historia secreta” una seria llamada de atención que no deberíamos echar en saco roto.
A pocos días de acudir a las urnas para elegir a quienes habrán de regir los destinos de México y Yucatán en los próximos seis años, la advertencia esta semana, tampoco desmentida, del “Crisis Group”, organización internacional enfocada en la prevención y resolución de conflictos mortales, es de tomarse en cuenta: “La Secretaría de la Defensa Nacional se alió con enemigos del Cártel Jalisco Nueva Generación, en particular el Cártel de Sinaloa; prácticamente en eso consiste la estrategia de seguridad ‘abrazos, no balazos’ del gobierno del presidente López Obrador”.
Una semana después de la sospechosa extradición a Estados Unidos de “El Nini”, pieza central en la historia de terror que narra Anabel Hernández, al votar el próximo domingo haríamos bien en reflexionar seriamente si debemos o no hacer algo como ciudadanos para evitar que ese cáncer de la inseguridad que comienza a agobiarnos extienda sus tentáculos a otros rincones de México, muy en particular a Yucatán. En nuestras manos estaría involucrarnos al menos con un voto responsable, analítico, y el compromiso de exigirles a quienes resulten elegidos, desde nuestros respectivos campos de acción, el cumplimiento de las promesas por conservar o recuperar lo perdido en materia de seguridad.— Mérida, Yucatán
Correo: franciscodominguezrivas1960@gmail.com
(*) Analista político
