Entre las noticias de esta semana se destacó la de una financiera que daba créditos para autos que estafaba a sus clientes. Lamentablemente, este tipo de situaciones no es nueva y, sin duda, seguirá ocurriendo en el futuro.
Ante la necesidad de obtener un crédito, desafortunadamente algunas personas cometen el error de involucrarse con empresas que actúan al margen de las regulaciones.
Es importante recordar que cuando hablamos de créditos hay dos tipos de empresas:
1. Entidades financieras que cuentan con las regulaciones y están registradas ante la CONDUSEF.
2. Entidades que no son del sector financiero, pero que otorgan créditos bajo la figura de una Sociedad Anónima (S.A.), o una Sociedad Anónima Promotora de Inversión (S.A.P.I.), por lo que en este caso están bajo la supervisión de la Profeco.
Antes de solicitar un crédito, siempre se debe verificar con que tipo de empresa se está contratando.
Si la empresa es una entidad financiera como una institución bancaria, SOFOM, SOFIPO, o una Caja de Ahorro, es posible revisar en el Sistema de Registro de Prestadores de Servicios Financieros (SIPRES) de la CONDUSEF, cuál es su estatus. Si al revisar no la encontramos, puede ser porque no se trata de una institución financiera, o porque está incumpliendo con la norma aplicable.
Además, la CONDUSEF también cuenta con un Buró de Entidades Financieras (BEF) donde se puede revisar el comportamiento de las entidades financieras, si incurrieron en prácticas no sanas, o si recibieron algún tipo de sanción, entre otras cosas.
Si la empresa que otorga el crédito es una S.A. o una S.A.P.I. podemos revisar el Buró Comercial, donde podemos ver su comportamiento comercial y revisar los contratos de adhesión.
Desafortunadamente encontrar a las empresas en los registros del SIPRES, del Buró de Entidades Financieras, o del Buró Comercial, tampoco es garantía de seguridad total, debido a que con frecuencia se dan casos de fraudes de suplantación de identidad.
En la suplantación de identidad, las empresas fraudulentas se hacen pasar por entidades financieras que cuentan con las regulaciones. Utilizan el nombre, razón social, dirección, teléfonos, logotipos, etc., de las entidades reguladas para tener una imagen muy similar. Aprovechándose del prestigio de una empresa existente, enganchan a los clientes para cometer fraudes.
La CONDUSEF cuenta con la página: https://phpapps.condusef.gob.mx/fraudes_financieros/index.php donde se concentra información de los reportes de suplantación de identidad, así como teléfonos, correos y páginas de instituciones que son fraudulentas.
Se preguntará, ¿Y cómo le hacemos para no caer con una institución fraudulenta?
Es una situación complicada, lamentablemente hay que desconfiar de todo, verificar, y sobre todo usar el sentido común.
Hay que desconfiar si le ofrecen tasas de interés muy bajas para un crédito; si le dicen que no revisarán su historial crediticio o que le darán el crédito sin mayores complicaciones; si lo presionan para tomar el crédito de forma rápida debido a que se terminará el tiempo de la oferta, o si le piden algún anticipo para pagar algún estudio o algún seguro antes de otorgarle el crédito.
Estos detalles tan sencillos deben ser tomados como señales de alerta. Hay que recordar que lo que parece demasiado bueno para ser verdad, rara vez lo es en realidad.— Mérida, Yucatán.
marisol.cen@kookayfinanzas.com
Consultora Financiera y Directora de las Licenciaturas en Administración y Finanzas, Universidad Anáhuac Mayab
