De nuevo el tema del suicidio se puso en la mesa de discusión en Yucatán. Más de cien casos en lo que va de 2024.
Según el Inegi, Yucatán es el segundo estado con mayor tasa de muertes por suicidio, con un promedio de 9.6 por cada 100,000 habitantes.
El acto lo cometen mujeres y hombres de diversas condiciones económicas y en los distintos municipios, pero lo más doloroso es cuando es realizado por menores de edad y jóvenes.
Se ha dicho de todo y se han realizado acciones, eso no puede negarse. Desde políticas públicas, hasta la presentación de iniciativas de ley en la materia, pero los hechos y las estadísticas están allí presentes y siguen preocupando.
Políticas públicas. En los últimos años o en la presente administración en Yucatán se creó el programa Prevención del Suicidio (Juntas y Juntos por la Salud Mental de Yucatán, (MeMind). Es decir, el tema del suicidio se abordó desde la atención de la salud mental, lo cual me parece acertado pues muchas veces todo se inicia debido a los diversos problemas que rodean a la persona.
Con esta estrategia se promovió la salud para prevenir enfermedades y trastornos con la detección y atención oportuna de la depresión y el riesgo suicida. Se realizaron consultas médicas y psicológicas en las unidades médicas de primer nivel de atención, tratamiento a quienes presentaron depresión o algún trastorno de este tipo, campañas específicas en todo el estado, capacitación sobre temas relacionados con el suicidio, así como programas de intervención en comunidades afectadas por una alta incidencia de fallecimientos por suicidio.
Solo el año pasado se realizaron 41,099 detecciones de riesgo suicida como parte de la estrategia “MeMind” lo cual si significa un número considerado. A través de una aplicación digital o de llamadas telefónicas se puede acceder a las políticas públicas basadas en evidencia científica para la prevención y atención de los problemas de salud mental y, en consecuencia, prevenir el suicidio. Se dieron pláticas en las escuelas y universidades etc.
Marco normativo y reformas. Existe la Ley de Salud Mental del Estado de Yucatán (2019) donde hay un capítulo específico para la atención del fenómeno suicida. Desde hace muchos años el tema del suicidio se toca en el Congreso del Estado y desde hace muchos años las estadísticas son alarmantes, a pesar de las leyes.
Lo más preocupante es que los números de suicidios casi nunca van a la baja. Y es que el tema no es solo de Yucatán, es en todo el mundo; en México, Chihuahua ocupa el primer lugar.
Mucho de lo que se está haciendo actualmente está en la ley. Hay diputados que consideraron que este problema también debe ser abordado desde los municipios y para ello solicitaron reformar la ley de gobierno municipal y que sea también una responsabilidad municipal en coordinación con las autoridades estatales y federales prevenir el problema.
Otros diputados lo vieron desde la óptica penal, para castigar a quien induzca o preste ayuda para cometer un suicidio y hasta hubo un diputado que presentó una iniciativa de ley de prevención del suicidio en Yucatán que incluía tratamiento a personas con tendencias suicidas, capacitación, la creación de un Consejo Estatal y, aunque tiene elementos primordiales, mucho de ello ya está legislado. Y es que todas las iniciativas de reforma vienen en el mismo sentido.
La pregunta es: ¿Si hay políticas públicas y leyes que atienden el tema del suicidio, por qué Yucatán sigue ocupando los primeros lugares? ¿Qué debe hacerse para parar o disminuir este grave flagelo que sigue atormentando a la sociedad yucateca, especialmente a los más jóvenes?— Mérida, Yucatán.
mariomaldonadoe@gmail.com
@mariomaldonadoe
Especialista en Derecho Parlamentario y Técnica Legislativa
