Esos hoyancos de diferentes tamaños que proliferan en las calles y avenidas de nuestra ciudad son un problema y un dolor de cabeza para los conductores y los transeúntes.
Caer en ellos al conducir son molestias continuas, más cuando, sorpresivamente, al estar cubiertos de agua, sentimos el sacudón que nos irrita por los golpes en las llantas y el susto recibido. Ante esto, nuestra mente vuela para recordar nombre y rostro de la autoridad.
En época de lluvias los baches se convierten en peligrosa epidemia en el asfalto. Son agujeros de medidas diversas, desde los pequeños hasta los de gran tamaño que, muchas veces, son señalados con algún objeto para evitar accidentes.
Sin embargo, los baches en determinado momento son causa de accidentes, pues al evitarlos podemos golpear otro carro o por el sacudón se rompen llantas o rines.
Estos huecos del asfalto no son nuevos en la ciudad. Siempre han existido y son parte de la imagen urbana. En alguna administración los baches se controlaron y las calles lucían bien, pero en los últimos años han aumentado y representan un peligro para todos.
Es cierto que las lluvias dañan el asfalto, pero si las calles y avenidas se construyeran de excelente calidad, con buen declive y las rejillas absorbieran rápido el agua, no se erosionarían.
Pero en esquinas, algunas glorietas y muchas calles el agua se estanca, por tanto es natural los daños constantes.
Son muchos reportes sobre los baches que reciben a diario la Dirección de Obras Públicas del Ayuntamiento meridano. Según las autoridades son más de 100 y lo cubren 133 cuadrillas permanentes en la zona poniente, norte y sur, así como siete brigadas en el centro y oriente.
Sin embargo, no es el número de cuadrillas y brigadas lo que soluciona el problema, así trabajen todos los días, sino la construcción de las calles, los adecuados declives y la absorción de las rejillas.
Por tanto, se podría pensar que el bacheo es un negocio redondo, pues primero la construcción de calles con materiales de baja calidad representa ganancias para algunos, luego ante la erosión de las calles surgen los baches y aquí entran en juego las brigadas. De esta manera, por los baches surge un departamento de bacheo, funcionarios y un ejército de cuadrillas que atienden este problema.
Y todo esto representa gastos, tiempo y esfuerzo en atender un problema por la mala calidad en la construcción de calles. ¿Por qué no procurar calles y avenidas de gran calidad y evitar todo ese aparato burocrático que está detrás de esos hoyancos del asfalto?
No es tapar baches, sino evitarlos. Los baches proliferan y ya son muchos. Son un riesgo y un peligro para los conductores porque están presentes y tardan en ser rellenados, más ahora en tiempo de lluvias.
Son también una mala imagen para nuestra ciudad capital porque afean las calles y el panorama de la Ciudad Blanca. Hay calles muy erosionadas que aumentan el peligro al ser cubiertas por las lluvias.
Los baches, los parques abandonados, las luminarias, la queja de los comerciantes contra funcionarios de la Dirección de Mercados por la exigencia de pagos extras, la tala de árboles, son, entre otros males, los retos para el nuevo gobierno de la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada.
Ella ha mostrado gran interés por el medio ambiente. Ha señalado la importancia de sembrar arboles y plantas en los hogares y en diversas partes de la ciudad. También ha mencionado las lámparas LED para iluminar mejor las calles, avenidas y parques.
Esto ayudaría a rescatar la fisonomía de los parques y la iluminación de la ciudad. Pero hay que tener cuidado con las luminarias para no caer en los malos proyectos como el caso de las luces chinas, que fueron un fiasco y una sangría al presupuesto.
Es necesario e importante devolverle a la ciudad la belleza, la limpieza, la iluminación y lo verde del ayer. En las manos está de la nueva alcaldesa el logro de todo esto y rescatar lo que perdió nuestro municipio.
Calles sin baches, parques iluminados y limpios, lámparas luminosas, fuentes, parques ecológicos, árboles, limpieza y demás, harían una chulada de nuestra ciudad capital.— Mérida, Yucatán
Correo: marpero53@ yahoo.com.mx
*Profesor
