Jesús Retana Vivanco publicidad Retana
Jesús Retana Vivanco, autor de 'El estanque de los cocodrilos'

Relato vacacional.  A veces el descanso nos llega como un agradecimiento al cuerpo y a nuestro intelecto para poder hacer  lo que queramos en los días del calendario feriado.

Todos dirían que Oaxaca es un estado pobre y que no nos ofrece nada para veranear y gastar unas vacaciones, nada más distante de eso. Aquí dejo la muestra en este breve relato de lo que fue una visita a ese increíble y subestimado estado.

Los olores se juntan y la atmósfera se llena de un aire con sabor muy rico que se está cocinando en el mercado. Un olor que te despierta el apetito del medio día, es como sentir una vibración en el paladar de algo que se sabe mexicano y resulta complicado descifrar.

Al entrar vemos gente por el pasillo principal donde puedes elegir tu carne para que te la cocinen. Hace que nuestro estómago grite de alegría. El tasajo (carne de res) se combina con frijoles, quesillo, aguacate sobre una tortilla grande o tlayuda. Ahí queda, grabado en nuestra memoria gastronómica. Hay gente que la saborea con lo que llaman Tejate, bebida fría de origen prehispánico hacha de maíz y cacao.

Gastronomía de primer nivel

Una pieza de pollo con mole negro es para recordarse por mucho tiempo. Digno de ser considerado dentro del menú de grandes chefs, los cuales abundan en restaurantes importantes donde se preparan platillos con acento oaxaqueño, pero de alta cocina para satisfacer al turista que busca comer algo de la localidad pero con toque gourmet.

La mañana comienza y despierta nuevamente los instintos hambrientos del estómago y nada mejor que dejarle caer un rico chocolate oaxaqueño con pan de yema para revitalizar la energía acompañado de un tamal en hoja de plátano relleno de pollo con mole negro. Vamos… a comenzar el día.

Tapetes famosos

A 30 minutos de Oaxaca de Juárez (la capital) se encuentra Teotitlán del Valle, un pueblo zapoteca  muy pintoresco con una tradición textil que se ha heredado en algunas de las familias como la de don Arnulfo Mendoza que fue el más reconocido por sus tapetes.

Verdaderas obras maestras que se encuentran en colecciones privadas y museos. Obras como un tapete de mediano tamaño, de 1.30 x 2 metros, tardan meses en acabarse. Comienzan con el deshilado en telares de pedal, teñidos con tintes naturales preparados con plantas, la mayoría cultivadas por ellos mismos. Todos sus diseños son auténticos y originales.

Hay otras familias que viven de la venta de sus tapetes, pero la más famosa es la de don Arnulfo.

Barro negro

Alcanzó el tiempo para darnos una vuelta por San Bartolo Coyotepec para ver cómo se hace el famoso barro negro, descubierto por doña Rosa Real, quien inventó la técnica del pulido del barro que da el brillo magistral de cada pieza que sale de los talleres dedicados a su manufactura.

Oaxaca tiene artesanía para pasar varios días apreciándola, ya sean pulseras, alebrijes con distintas figuras de madera finamente decoradas que pueden darle un toque especial a cualquier rincón o redecorar algún mueble con su simple presencia, y muchas otras cosas que salen de las manos de los artesanos.

Aunque para descansar, las compras de artesanías no son del todo relajantes pero sí muy ilustrativas de lo que un estado puede ser capaz de hacer a favor de sus habitantes. Las bellezas naturales las podemos ver en sus cascadas petrificadas con pozas en lo alto de una montaña, o sus ya famosas playas como Mazute, Puerto escondido, Zipolite, o las bahías de Huatulco con aguas cálidas y rodeadas de una naturaleza increíble. Si vas en la época de la Guelaguetza valdrá la pena verla acompañado de una copita de mezcal de la región.

Es una lástima que la promoción turística y las iniciativas para mejorar el estado se hayan esfumado, como todo lo que pasa por la Cuarta Transformación.— Mérida, Yucatán, 5 de mayo de 2025

X (antes Twitter): @ydesdelabarrera

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