Como quien lanza un grito en un cuarto vacío, Claudia Sheinbaum sorprendió en un mitin en Campeche hace semana y media cuando exclamó que “México no es piñata de nadie”. Nadie la estaba golpeando. Nadie había dicho nada. No hubo tuit de Trump, ni declaración de Noem, ni siquiera una indirecta de algún gobernador texano.
De hecho, ya habían pasado varios días, incluso semanas, en que el tono entre la Casa Blanca y Palacio Nacional se había suavizado. Llevaba un rato sin sobresaltos. Pero la presidenta levantó el puño, se cuadró ante el micrófono y con tono patriótico lanzó su proclama: “México no es piñata de nadie”.
Este contenido es exclusivo para suscriptores
Leer es solo el comienzo
Ser lector es informarte, entender lo que pasa y seguir conectado. Pero ser suscriptor es ir más allá: acceder, descubrir y formar parte.
💬 Si ya tienes una suscripción, solo inicia sesión aquí.
Plan de 12 meses digital
20% de descuento
$549

$549
y obtén una gorra DY
Válido hasta el 02/02 para nuevas suscripciones. Envío gratis dentro de Mérida. No válido para renovaciones ni ampliaciones. Envíos fuera de Mérida tiene costo adicional.
Este contenido es exclusivo para suscriptores
Para leer esta nota, tenemos un plan especial para ti.
Vive los beneficios de ser suscriptor.
Infórmate con calidad.
Hasta 40% de descuento en tu suscripción.
Por tiempo limitado: Edición de aniversario.
Si ya tienes una suscripción, solo inicia sesión aquí.
Semestral digital + Club
$349
349 cada 6 meses

¿Que obtienes?
- Edición impresa en digital
- Acceso ilimitado en sitio web
- Navegación sin publicidad
¿Que obtienes?
- Edición impresa en digital
- Acceso ilimitado en sitio web
- Navegación sin publicidad
Puedes cancelar en cualquier momento
