Con el decreto del presidente de la República Venustiano Carranza, publicado en el Diario Oficial de la Federación, el 3 de diciembre de 1917, se estableció el 15 de mayo como: Día del Maestro. Entre los efectos del decreto ese día está que se suspenderán labores.
La primera vez que se celebró oficialmente el “Día del Maestro” fue el 15 de mayo de 1918. En la Cámara de Diputados se presentó la iniciativa para crear el Día del Maestro, con la finalidad de dignificar la figura de los maestros, que eran los protagonistas de la construcción social del México posrevolucionario.
En esos años el país vivía un clima de extrema violencia; a los maestros se les atacaba porque no solo se dedicaban a enseñar las primeras letras y las operaciones elementales de matemáticas a las niñas y los niños, sino se involucraban también en los problemas sociales que atravesaban las comunidades más pobres de país.
En los momentos más álgidos del período de institucionalización de México (1915-1928), un número considerable de maestros fueron perseguidos, vejados, maltratados y asesinados, tal como aconteció durante la “Guerra Cristera” (del 3 de agosto de 1926 al 21 de junio de 1929), una de las etapas más negras de la historia contemporánea de México.
El papel de las maestras y los maestros ha sido trascendental en el desarrollo social, cultural, económico y político del país, porque el maestro juega un papel significativo en la vida social de las comunidades rurales e indígenas de México, donde al maestro se le consideraba un apóstol y un líder social.
Al paso de los años, la figura del maestro se fue deteriorando por muchas razones, en primer lugar, porque el Estado mexicano siempre ha tratado de controlar la fuerza política de los maestros; eso se concretó con la creación del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación (SNTE) el 30 de diciembre de 1943, con la integración de diversos grupos de maestros.
Esta organización gremial ha sido el instrumento de control de los trabajadores de la educación y sus líderes (caciques) que se han enriquecido ostensiblemente con las cuotas que se descuentan a los trabajadores de la educación en servicio. Actualmente son casi dos millones de trabajadores.
En términos reales, el férreo control del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación logró destruir la estructura política de las organizaciones sindicales de profesores que fueron la base de su creación.
Con caciques como Jesús Robles Martínez, Édgar Robledo Santiago, Carlos Jonguitud Barrios y Elba Esther Gordillo Morales, al Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación lo convirtieron en un instrumento de control político del Estado mexicano y una barrera para la dignificación del magisterio nacional.
Desde la creación del SNTE, la cúpula del Comité Ejecutivo Nacional siempre se ha alineado al partido gobernante; así lo hizo Elba Esther Gordillo, cuando el PAN con Vicente Fox y Felipe Calderón “derrotaron” al PRI.
Por eso no es extraño que el líder actual del SNTE, que se formó políticamente en las filas del PRI, ahora sea senador por el partido Morena, y casi todos los los líderes seccionales muy cercanos a la cúpula del CEN del SNTE, son morenistas.
Este 15 de mayo de 2025 fue un “Día del Maestro” atípico, porque un grupo numeroso de docentes de casi todas las secciones de los estados del país, se sumaron a la convocatoria de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) para exigir puntos trascendentales para la dignificación de las maestras y los maestros de México, como la cancelación (abrogación) de la reforma del Issste de 2007 que lesiona severamente los derechos laborales de los trabajadores de la educación.
Este 15 de mayo, Día del Maestro, en muchas ciudades del país, retumbó estos gritos: “¡Este día no es de fiesta, este día es de lucha!”, “¡El maestro luchando, también está enseñando!”, “¡Los maestros unidos venceremos!”, “¡Hasta la victoria siempre!”.
Lo cierto es que el 15 de mayo, Día del Maestro de 2025 cambió radicalmente hasta la forma de referirse a esta fecha emblemática del calendario cívico nacional; inclusive algunos analistas y estudiosos de los hechos sociales, históricos y políticos, dieron un giro a sus propuestas, son intelectuales orgánicos que, por diversas razones están comprometidos con los intereses políticos del gobierno federal y estatal; en esta ocasión matizaron sus escritos para estar bien con el poder, y por tanto, cuidan sus intereses e hicieron a un lado sus posturas críticas, para no enfrentarse al poder federal o estatal.
Por lo que se percibe, los maestros están decididos a llegar hasta el final para lograr que el gobierno federal atienda positivamente sus demandas; por cierto, los trabajadores no están pidiendo algo nuevo y fuera de lo posible, lo único que están demandando, es la abrogación de las reformas neoliberales que han dañado sus derechos a un salario digno y una jubilación digna.
El magisterio ya no cree en “mesas de diálogo” ni en “la instalación de comisiones” saben que solo son distractores y recibir “atole con el dedo”.
Lo deseable es que el gobierno democrático de la 4T atienda la justa demanda de los maestros de México. La sociedad mexicana, confía y está en espera que el gobierno de la 4T atenderá con justicia a los trabajadores de la educación.— Mérida, Yucatán
chilambalam945@hotmail .com
Maestro de la Universidad Pedagógica Nacional de Mérida
