Ha pasado el grito de los 215 años de la independencia de México, una fecha muy emotiva para todos los mexicanos.

Este año estuvo marcado de bemoles, los cuales llamaron mucho la atención; por una parte, multitudes gritando en los zócalos ya sea en la ciudad de México o en las plazas principales de los Estados. Unos siendo fieles a su mexicanidad, otros atraídos por los artistas o conjuntos musicales de moda, situación que parece olvidar un poco este México de contrastes y de realidades, un México de diferencias, en el que, por una parte, unos gritan vivas a los héroes que nos dieron patria y libertad, sin importar mucho la cuestión histórica que en ese momento se vivió y por el que estaba pasando nuestro país; y, por otra parte, está el grito de dolor y desesperación de muchos de los mexicanos siguen clamando más hospitales, más medicamentos, mejor atención y sobre todo, mexicanos que siguen gritando e implorando esa paz que se les ha arrebatado durante muchos años. Una paz en el que la violencia ya ha irrumpido nuestra vida cotidiana y lo podemos ver todos los días en los noticieros con los cientos de muertos y desaparecidos. Una violencia imparable.

El grito también es porque se combata la corrupción, estos días se habla mucho del huachicoleo fiscal y de autoridades en funciones coludidas con cárteles. Hay situaciones que siguen doliéndole al pueblo de México y que todavía no tienen solución, la pregunta es ¿Hay que seguir celebrando? ¿Hay algo que celebrar a pesar de todo lo que estamos padeciendo? Yo creo que sí. Tenemos que celebrar, celebrar que somos mexicanos y eso, independientemente de partidos políticos o de colores, debemos sentirnos orgullosos de pertenecer a esta Patria y a Yucatán. Pero también esto que sucede nos debe llevar a una profunda reflexión para después tomar acciones que vayan mejorando nuestro México y nuestro Estado.

Por fortuna vivimos en un estado en el que la violencia todavía no ha hecho mella. Sin embargo, no podemos confiarnos y debemos cada día, como mexicanos y como buenos yucatecos, seguir luchando para que las cosas por las cuales nos independizamos.

Pugnar por un mejor sistema de salud pública, mejores oportunidades de trabajo, mejor educación y escuelas, que el campo siga teniendo más impulso, que la economía yucateca siga creciendo y que todos, como yucatecos, nos sintamos orgullosos trabajando para que este estado, independientemente quien lo gobierne, sea un remanso de paz, un lugar de oportunidades y de desarrollo económico. Yo sí celebré, porque veo futuro en los niños y las nuevas generaciones, que ondeaban nuestra bandera y cantaban alegremente, celebré que conseguimos la independencia, pero también duele mucho algunas cuestiones que todavía no se acaban.

Creo que como mexicanos y como yucatecos debemos de centrarnos en lo primordial. Centrarnos en las cosas que realmente deben cambiar y en lo que realmente se tiene que hablar y abordar. Hay muchos temas pendientes y esto lo sabemos todos los que gobiernan y los gobernados. Por lo tanto, en cada trinchera, cada quien tiene la oportunidad de seguir aportando a nuestro país, de seguir aportando a nuestro estado. Sigamos luchando para independizarnos de las situaciones modernas que nos atan y nos encadenan.

Luchemos por tener mejores instituciones, que acaben los retrocesos y la gente que llega a ocupar esos cargos y no saben ni qué hacer. Por un México con justicia, libre de colores, en el que impere el Estado de Derecho y el respeto irrestricto a los derechos de los mexicanos.

Sigamos teniendo fe en México y un mejor país. No podemos seguir aceptando la violencia y la corrupción como algo normal. Nadie debe rajarse. ¡Viva México!—Mérida, Yucatán

Correo: mariomaldonadoes@gmail.com

@mariomaldonadoe

*Especialista en Derecho Parlamentario y Técnica Legislativa

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