Denise Dresser (*)
Si eres joven que se manifiesta frente a Palacio Nacional, no eres pueblo. Si eres feminista, no eres pueblo. Si cuestionas la militarización, no eres pueblo. Si señalas la falta de rigor de alguna analista del oficialismo, no eres pueblo. Si cuestionas las cifras triunfalistas sobre la reducción de la violencia, no eres pueblo. Si eres madre buscadora, no eres pueblo. Si eres simpatizante de un partido de oposición, tampoco. Si eres médico harto de trabajar sin insumos, menos.
Has llegado al límite de notas gratuitas, para seguir leyendo…
¿Ya estás registrado o tienes una suscripción? Entonces Ingresa aquí.
Crea una cuenta, es gratis y
podrás leer 5 notas más.
Suscríbete a nuestros planes
y obtén acceso ilimitado.
