Continuando con la importancia de los humedales costeros y el riesgo de seguirlos afectando en muchos casos de forma irreversible, menciono la importancia económica para los pobladores de la costa, ciudades y pueblos entre las principales actividades económicas:
El turismo, la afectación a los humedales costeros incluyendo el factor económico a través del turismo que se está desarrollando en forma importante en el estado y la necesidad de conservarlos y de ser posible rehabilitarlos, favorece al clima. Nuestro clima se afecta en su capacidad de atractivos regulando y favoreciendo las condiciones climáticas, sanitarias y productivas en el estado. La ciénaga hace las veces de una fosa séptica gigantesca, ya que su funcionamiento anual es que durante las épocas de lluvias se hace un lavado extensivo al fluir en abundancia el agua dulce de los ríos subterráneos hacia el mar (Uady). Favoreciendo con nutrientes el crecimiento de la flora y fauna, manglares y las sabanas. Formando los estuarios (viveros) favorables a las aguas salobres. Que a su vez generan alimentos turísticamente muy importantes: manitas de cangrejo, pámpano relleno, langosta asada, en fin, todas las riquezas del mar.
Factor de crecimiento, la primera actividad con un gran futuro económico municipal y estatal, líder en volumen en el país y que ya cuenta como un ingreso importante que afortunadamente se distribuye entre todos los habitantes del estado, ya que el turismo genera mucha mano de obra (cinco trabajadores por cada cuarto de hotel) teniendo en cuenta que se necesita personal para la construcción y operación en el estado como uno de los ejes económicos.
La pesca, al igual que el aprovechamiento pero con importancia económica (para la exportación) es la pesca comercial en el mar al reconocer que los humedales son y han sido siempre estuarios de gran importancia y que provocan una riqueza muy importante, no solo para las poblaciones costeras, sino para todo el estado, proporcionando mucha mano de obra desde la construcción de embarcaciones, fábricas de hielo, oportunidades de trabajo para el sector femenino y finalmente los marinos en sus diferentes especialidades.
Al degradarse los humedales se ha confirmado que la actividad costera-pesquera está en una grave crisis, los pescadores están prefiriendo no hacerlo, dejan de salir al mar y buscan y encuentran trabajo en tierra.
Es urgente encontrar una solución de mediano y largo plazo para proteger estos estuarios, los pocos arrecifes con que contamos y un mejor control de las ya existentes temporadas de veda.
El hábitat para aves migratorias durante la temporada de otoño e invierno se ha visto alterada, reconocemos que el número de aves en los conteos hechos oficialmente y en conjunto los gobiernos de nuestro país, Semarnat y de los Estados Unidos de América, Fish and wild life service reflejan que a la península de Yucatán están arribando (migrando) menos aves que las que tradicionalmente lo hacían en grandes números, como ejemplo: muchas especies de anátidos, patos, cercetas y playeros, que arriban a los tres estados de la península en ciénagas y lagunas costeras. Al tratarse de miles de ejemplares, su habitual comportamiento al residir en el humedal de agua salobre regeneran el ecosistema del manglar volviéndose residentes por dos o tres meses al alimentarse de los pastos “mulato”, de invertebrados, conchuela y peces, que al digerirse se vuelve abono (fertilizante) lo regeneran año con año.
Desde la época precolombina los habitantes de la costa se han alimentado de los ánatidos, fueron y son parte de la dieta diaria en ese período, así se refleja en los grabados de las zonas arqueológicas de la península.
En la actualidad se refleja una parte interesante a futuro de la economía del estado de Yucatán.— Mérida, Yucatán
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