El jueves se ejecutó la patada inicial de la contienda electoral para Mérida en 2027.

Tan relevante acto de inicio no fue, sin embargo, en el evento masivo del PAN en Juan Pablo II, donde el blanquiazul anunció la puesta en marcha de su maquinaria con miras a las elecciones del próximo año, en el que se renovarán alcaldías, el Congreso local y la Cámara de diputados.

Los discursos incluyeron temas como amnistía a los, en su momento, prófugos de ese partido y, ahora, decepcionados de la 4T; se habló de no rajarse, de resultados, de los retos en todos los municipios, y se mencionó que el gobierno está en manos del crimen organizado en muchos estados.

Se habló también de unidad, en un evento con notorias ausencias.

Pero no fue ahí donde se puso en marcha el proceso con miras a las elecciones por la alcaldía meridana.

Horas antes, la alcaldesa dio una muestra de cómo afrontará el reto electoral.

Frente a los encargados del comercio, servicios y turismo, Cecilia Patrón tendió la mano al gobierno del Estado y al Federal.

Fue el evento de ratificación de la directiva de la Canacome, en la que repite José Enrique Molina Casares, donde la presidenta municipal se refirió a la coordinación de los niveles municipal, estatal y federal.

“Agradezco al gobernador la coordinación que hemos tenido”, dijo desde el estrado. Y añadió: “Hace dos días estuvimos con la presidenta para hablar de temas de seguridad en territorios de paz”.

Un gesto de esa naturaleza, cuando por la tarde hablaría a los panistas en un evento multitudinario, denota el espíritu con que la figura más visible del PAN y —se da por descontado— quien buscará la reelección, afrontará el proceso electoral: sin confrontaciones con la oposición.

La acusación de nexos con el crimen organizado recayó en quien representó al PAN nacional; la de incapacidad del gobierno fue tema del líder estatal, la mención de que la factura que está pagando la gente, también…

La alcaldesa se mantuvo en el acto panista en la misma tónica que en la Canaco: habló de resultados, que lo único que le importa es la gente y que no se raja.

Al mediodía, ante los comerciantes, puso énfasis en que el suyo es un gobierno donde priva el orden.

Éste, señaló, es el año del orden. Orden en justicia social. Orden en comercio, servicios y turismo. Ordenamiento en el ambulantaje.

Habló de reglas claras en el ordenamiento territorial y el desarrollo urbano, para lo cual hay un nuevo programa que sustituye al vigente desde 2017.

“Con certeza jurídica, con orden y con planeación se logra avanzar”.

Frente a esta mano tendida, el gobierno del Estado mostró sus cartas.

Ermilo Barrera, el secretario de Desarrollo Económico y Trabajo, estuvo en lugar destacado, presentado por Joaquín Díaz Mena al principio del discurso, y vuelto a mencionar a lo largo del mismo.

“Hoy doy instrucciones al secretario Ermilo Barrera para dar todo el respaldo y apoyo para el foro de empleabilidad que ha propuesto el presidente Enrique Molina”.

Placeó y destacó las funciones del probable candidato de la 4T a la alcaldía meridana. Subrayó su cercanía con el sector comercio, servicios y turismo, un grupo harto importante para cerrar la pinza de las simpatías al proyecto morenista.

Dado que Morena da por descontado que tendrá el apoyo popular, sin importar quién sea su candidato, es importante para el partido acercar al delfín a los empresarios.

Y por si la carta no resultara, ahí estaba otra propuesta. Fue por ello que, en el momento de las presentaciones, el gobernador hizo extensa mención de algunos asistentes que no estaban en el presídium, en lo que no pocos vieron como una excusa para mencionar al diputado federal Oscar Brito Zapata, otro naipe de la baraja morenista que suena para la candidatura a la Ciudad Blanca.

Así, Morena mostró sus cartas y la alcaldesa puso en la mesa cómo jugará la candidatura.

Por lo que toca al plano nacional, ha quedado claro que la agenda del PAN es enfocar las baterías a la narrativa acusadora de la presencia del crimen organizado en las filas de Morena y la filiación entre ambos entes.

Cuando el coordinador de la bancada blanquiazul en la Cámara de Diputados aprovecha un evento local para remarcar que “el crimen organizado tiene un pacto con Morena, con el gobierno, y ese pacto tiene que terminar de una vez por todas”, no queda duda que ese es y será el punto central de la agenda nacional con miras al proceso de 2027.

Surgen dos preguntas obligadas: ¿cómo harán para “terminar de una vez por todas” con ese “pacto”? Y, de ser así y lograr el objetivo de sembrar la idea, ¿cuánto importa eso al pueblo raso?

Los programas sociales del gobierno federal parecen matar toda narrativa de esa naturaleza. Incluso, parecen matar no solo el discurso opositor sino la realidad misma, por inconfesable que sea… pero aún, por confesable que sea, dado el nivel de cinismo alcanzado.

La narrativa de Trump también se ha cebado en la idea de que México permite la operación de carteles. Si el hombre que está cambiando el orden mundial no ha logrado hacer mella en la misma relación que el PAN acusa, ¿cuánto más podrá lograr este partido?

No se trata de callar. Parece que el discurso del PAN va en el sentido de levantar la voz cuando la gigantesca mayoría guarda silencio. Punto a favor. Pero para alcanzar su objetivo de “terminar de una vez por todas” tendrá que pasar a la acción, y hasta ahora no se vislumbra cómo.

Empiezan los tiempos de actuar con miras al 27.— Mérida, Yucatán

olegario.moguel@megamedia.com.mx

@olegariomoguel

Politólogo

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