Muchas de las anécdotas que aquí relato no se apegan a la realidad de los hechos, pero las confirman los hechos de la realidad. Pondré un ejemplo.

Se cuenta que un periodista extranjero entrevistó en La Habana a Fidel Castro. Le preguntó: “¿Es cierto, comandante, que el café está escaseando en Cuba?”. “No es cierto, chico —rechazó Fidel—. Verás”. Pidió que lo comunicaran por teléfono con el ministro de Agricultura, y le preguntó tras poner el altavoz: “¿Cómo andamos de café?”. Respondió el funcionario: “Tenemos café para 5 años”. “¿Lo ves?” —le dijo Castro al entrevistador. Prosiguió éste: “Y me han dicho que falta el azúcar”. “También eso es mentira —afirmó Fidel—. Mira”. Le preguntó al ministro: “¿Cómo andamos de azúcar?”. “Tenemos azúcar para 8 años” —contestó el otro. “¿Te enteras?” —le dijo Castro al periodista. Continuó el reportero: “Entiendo que escasea el tabaco”. “Otra falsedad —replicó el barbudo—. Escucha”. Le preguntó al funcionario: “¿Cómo andamos de tabaco?”. Replicó éste: “Tenemos tabaco para 12 años”. “¿Oíste?” —le dijo en tono triunfal Fidel al reportero—. Aquí no falta nada”. En eso se escuchó la voz del ministro: “Oye, comandante. Cuando digo que tenemos café para 5 años, azúcar para 8 y tabaco para 12, es para ti y para mí, ¿eh?”.

Castro cambió una dictadura incruenta por otra sumamente cruenta. Dígase lo que se diga, antes de la Revolución, la isla era alegre y colorida. Al paso de los años se convirtió en triste y sombría.

El absurdo llamamiento hecho por AMLO para que la gente done dinero a fin de aliviar las necesidades de la población cubana sonó a hueco, y tiene algo de patético, pues reconoce en forma tácita que Cuba está necesitada de limosnas para sobrevivir. Sólo la candidez o el dogmatismo harán que alguien aporte un dinero que de seguro no irá a parar al pueblo cubano, sino a las manos de quienes lo oprimen y sojuzgan.

Desde luego se debe condenar en todos los tonos la declaración hecha por Trump en el sentido de que será un honor para él tomar Cuba. Sus torpes palabras tienen el rancio tufo del antiguo imperialismo yanqui.

En cuanto a López Obrador, cada vez que sale de su falso retiro en “La Chingada” hace el ridículo y pone una piedra en el camino de quien lo sucedió. Lo mejor que puede darle a México es su ausencia y su silencio.

Rosibel le dijo a Susiflor: “Ya viene el cumpleaños de mi novio, y no me preocupa saber qué le regalaré. Siempre me pide lo mismo”.

La joven esposa sorprendió a su marido en indebido trance de erotismo pasional con la vecina del 14. Fue a la casa de su mamá y le contó afligida: “Pesqué a mi marido haciendo el amor”. “No te mortifiques, hija —le dijo la señora—. Es una manera como cualquier otra de pescar marido”.

A las 12 de la noche estalló un tremendo incendio en cierto hotel de Las Vegas. Un maduro huésped le preguntó a uno de los bomberos que acudieron a apagar el fuego: “¿Has visto a una dama rubia, alta, de ojos verdes?”. “No, señor” —se preocupó el interrogado. “Si la ves aprovéchala —le indicó el provecto caballero al tiempo que se retiraba—. Ya está pagada”.

Kid Groggo había visto pasar sus mejores años como boxeador. En la esquina del ring preguntó a su manager: “¿En qué round vamos?”. Le informó el manejador: “Cuando suene la campana empezará el primero”.

“La mujer con quien me case —declaró Chimino— deberá ser una aristócrata en la sala, una economista en la cocina y una cortesana en la recámara”. Se casó y vio cumplido su deseo, pero en distinto orden. Su esposa resultó ser una cortesana en la sala, una aristócrata en la cocina y una economista en la recámara.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán

Deja un comentario