José Miguel Ontiveros ha estado vinculado a la Lotería Nacional desde que era un niño. En efecto, su padre Don Nassim Miguel fue dueño por varias décadas del famoso estanquillo El candado, ubicado a las puertas de la farmacia del mismo nombre en el cruzamiento de las calles 60 y 65.
Con tan céntrica localización, el estanquillo fue conocido por prácticamente todos los habitantes de la ciudad y un gran número del interior del estado que venían ex profeso a comprar sus billetes con Nassim, pues vendió varios “gordos” en su trayectoria. José Miguel fue compañero nuestro en la escuela Nueva Ariel y ya sabíamos que apenas terminara la última clase se iba corriendo a sustituir a su papá y allá en el estanquillo hacía sus deberes y tareas.
Fue un buen compañero y, transcurridos los años, es un ser humano centrado y amable, heredero de la razón social, aunque en otra ubicación, y de gran parte de la clientela de su padre que le sigue guardando el mismo aprecio más de cincuenta años después.
Hace unos días José sufrió una pérdida importante: Olvidó sobre su carro un portafolios con los billetes de todos los sorteos de la semana que recién había recogido.
A pesar de insistentes acciones para encontrarlos, no lo logró. Su pérdida supera los $200,000 que tendrán que ser liquidados a la Lotería Nacional.
José Miguel es parte de la Fraternidad Arielina constituida por el Dr. Renán Góngora Biachi, que agrupa y reúne semanalmente a un buen número de egresados de la escuela pertenecientes a generaciones transversales.
Esta es la gran oportunidad de la Fraternidad para acreditar la solidez de sus principios y la profundidad de las enseñanzas de nuestro maestro Santiago Herrera Castillo.
Hago un llamado a todos los Arielinos de Yucatán, Campeche, Quintana Roo, Tabasco, Chiapas, Ciudad de México y de otras entidades para apoyar a nuestro hermano y hacer efectivo una vez más uno de nuestros apotegmas: Quien es fiel en lo pequeño, es fiel en lo grande.
Uno de nuestros hermanos está pasando un mal momento, nos toca apoyarlo.
El contacto para hacerlo es Armando Arce Aguiar, cuya localización es muy fácil para todos nosotros.
Ahora es cuando debemos demostrar de qué estamos hechos.
Mérida, Yucatán, 30 de abril de 2026
Rubén Lara León, arielino.
rubenlaraleon247@gmail.com
