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No dejan entrar a votar a la gente que ya hacía fila

PROGRESO.— La mayoría de las casillas abrió ayer a las 9:30 de la mañana y otras, minutos después de las 10 a.m., lo que causó quejas de muchos vecinos que acudieron desde temprano a votar.

Gritos de molestia y hasta insultos se escucharon en las tres casillas 740, en el estacionamiento de camiones de refrescos en la calle 31 con 122 de la colonia Vicente Guerrero, pues a las 10 a.m. no comenzaba la votación.

Ahí votaron, en distintas horas, Julián Zacarías Curi, quien con el PAN buscó la reelección como alcalde, y Jéssica Saidén Quiroz, de Morena. Lila Frías Castillo, del PRI, votó al mediodía en la casilla de la primaria Maniobras Marítimas.

La afluencia de electores en las urnas fue concurrida, desde temprano se formaron largas filas de ciudadanos.

La impaciencia se apoderó de los votantes porque las casillas no abrían para que entraran a emitir su voto, hubo lentitud de parte de los funcionarios electorales.

Como se esperaba, funcionarios de casilla renunciaron de último momento o no llegaron. En la 748 C-2 de la secundaria Benito Juárez no llegaron los dos escrutadores; abrió cuando convencieron a dos ciudadanos de la fila a aceptar esos puestos.

En la 747 en la prepa Progreso tampoco llegaron dos funcionarios. Dos religiosas del albergue de ancianos San Joaquín estuvieron entre quienes esperaron ahí unas dos horas para votar.

A pesar de la lentitud en la instalación de las casillas , la afluencia fue concurrida en todas las casillas, hubo lugares donde la fila abarcó una cuadra, los votantes llegaron hasta en silla de ruedas y caminando con el apoyo de burritos, se les dio prioridad para que entraran a votar.

En las casillas de las comisarías también fue alta la afluencia de gente de la mañana a después del mediodía; solo en las del centro de la ciudad disminuyó el número porque ya pocas familias viven en el primer cuadro.

En las casillas todos los partidos políticos tuvieron representantes, a los suplentes les pidieron que se retiren, lo que no les pareció a muchos de ellos, pero tuvieron que acatar las disposiciones de los presidentes de las mesas de votación.

El acarreo de votantes a bordo de autos de alquiler y particulares fue notorio durante la mañana.

A las 6 de la tarde cerraron las casillas, algunas con incidentes porque había gente aún en la fila para votar.

Eso ocurrió en las casillas grandes de las primaria Benito Juárez (62 entre 31 y 33) y Vicente Guerrero (112 entre 33 y 36 del poniente de la ciudad), y de las calles 31 con 122 del mismo rumbo y de la 35 entre 88 y 90 de la colonia Canul Reyes, donde funcionarios electorales y vecinos discutieron; los segundos argumentaron que aún había ciudadanos esperando turno para votar, pero no les permitieron entrar.

Tras el cierre, policías municipales y de la SSP fueron a las casillas para prevenir conflictos, las discusiones concluyeron y los simpatizantes de los candidatos se dispusieron a hacer guardia para esperar los resultados del cómputo final.

El candidato que no esperó ni el cierre de casillas para preparar el festejo fue Romario García Ramírez, del Partido Encuentro Social a la alcaldía, pues en su casa de campaña ubicada en la calle 29 entre 48 y 50 de la colonia Ismael García desde las 3:30 p.m. comenzaron a instalar tarima y equipo de sonido.

También llegó un autobús con una lona que decía “Súper Lamas”, que recorrió la ciudad y a las 6 p.m. estacionó frente la casa de campaña del candidato del PES, donde colocaron música y comenzó a reunirse vecinos y curiosos.— Gabino Tzec Valle

 

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