Azules, blancos y rojos destacan en la alfombra roja
Sin el negro como código exigido por “Time’s Up”, los pines y lazos que propuso esta plataforma como protesta alternativa, fueron contados durante la alfombra roja previa a la 90 edición de los premios Óscar, donde se impusieron los colores sin mensaje. Ganaron los estilismos, según los críticos.
Cuando el mundo entero esperaba que la ola negra inundara la alfombra roja del Óscar, la pasarela más mediática del cine ha recuperado el color. Azules, blancos rotos y rojos pasión dieron las primeras notas de color a la gala, en la que tampoco faltaron vestidos negros, pero esta vez sin connotaciones de género.
La actriz, cantante y compositora Sophia Carson fue una de las primeras en posar a las puertas del Teatro Dolby de Hollywood, ataviada con un vestido túnica con una capa de gasa, en color rojo pasión, a juego con la clásica alfombra. Pero sin pines ni insignias de ningún tipo.
Minutos después, la intérprete Elaine McMillion Sheldon paseaba ante las cámaras con un vestido satinado de color azul mar, decorado con un impresionante cuello joya de flores doradas.
Elaine sí completó su estilismo con el pin oficial del movimiento “Time’s Up”, la única insignia que la organización pidió que se utilice en esta gala para apoyar la lucha contra los abusos de género en la industria cinematográfica.
Una decisión que la plataforma tomó para evitar que sus reclamaciones se vinculen únicamente con las alfombras rojas, tras las oleadas de trajes negros que protagonizaron las galas de los Globos de Oro y BAFTA.
Uno de los pocos estampados fue el de la actriz española Paz Vega, quien optó por un vestido blanco con motivos de cerezos en flor, con un diseño que evocaba líneas de Givenchy.
Pero si hay un estampado que acaparó las miradas fue el de la original camisa de James Ivory, postulado al Óscar al Mejor Guión Adaptado por “Call Me By Your Name (Llámame por tu nombre)”.
Elio, el personaje que interpreta Timothée Chalame en la cinta, se plasmó en la camisa del veterano, quien a sus 89 años se atrevió a innovar más que la mayoría de sus compañeros en la alfombra roja.
Otra veterana de la industria, Jane Fonda, posó ante las cámaras con un vestido blanco níveo de marcadas hombreras y escote asimétrico, adornado con el pin de “Time’s Up”.
La competencia del frente rojo la ejercieron las mujeres con armadura metalizada, como Jennifer Lawrence, Gal Gadot, Sally Hawkins y Lupita Nyong’o.
La actriz mexicana Salma Hayek optó por un vestido Gucci malva de volantes desde la cintura con pedrería sobre cuello y hombros que evitaba cualquier collar.
Siguiendo con los mexicanos, Eiza González, quien presentó un premio en la ceremonia, acaparó miradas con un vestido amarillo firmado por Ralph Lauren que acentuó su sensualidad y belleza, informa El Universal.
Natalia Lafourcade, quien cantó en la gala, desfiló por la alfombra roja exaltando el diseño nacional al llevar un vestido negro firmado por Yakampot.
De un vistazo
Accesorios
Predominaron los clutches en tonos metálicos. Salma Hayek, Sandra Bullock y Lupita Nyong’o se apuntaron a la tendencia; aretes largos como los de Nicole Kidman, Emily Blunt y Jane Fonda; y gargantillas de pedrería como las de Allison Janney, Ashley Judd y Camila Alves fueron lo más visto en los Premios Óscar 2018.
