Robert Redford y Willem Dafoe iluminan Morelia

MORELIA (Notimex, El Universal y AP).— El director y actor Robert Redford, de los más reconocidos en el mundo, expresó su agradecimiento profundo hacia México, que marcó un periodo importante de su vida.

“Crecí en Santa Mónica, California, rodeado de mexicanos. Era una comunidad dominada por mexicanos y ellos eran mis vecinos, jugábamos juntos, nos divertíamos y éramos amigos”, comentó tras recibir un homenaje por su trayectoria durante la 17 edición del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM).

El director de filmes como “The Milagro Beanfiel War”, “A River Runs Throught It” y “The Legend Of Bagger Vance”, compartió en el evento que dicha experiencia marcó su vida, por lo que siente un afecto muy importante por los mexicanos.

“Estoy extremadamente conmovido y abrumado por tanta gratitud. Esto significa mucho para mí. Los reconocimientos me hacen ser un poco tímido porque no sé qué hacer o decir, pero de manera profunda y con gran humildad les digo: gracias”.

Durante una ceremonia que se llevó a cabo en una de las salas del complejo cinematográfico Cinépolis Centro de esta ciudad, se proyectó una semblanza con lo más relevante de su trayectoria fílmica, que fue musicalizada con el tema “Raindrops Keep Fallin’on My Head” de B. J. Thomas.

“Los premios, especialmente este tipo de reconocimientos, me hacen sentir muy tímido, porque simplemente no sé qué hacer o qué decir”, expresó un conmovido Redford, quien a sus 83 años sobresale en la industria de Hollywood como ganador de premios Oscar y Globo de Oro.

Asimismo, a su extensa carrera se le suma su condición de “sex symbol”, título que compartió con su colega y amigo Paul Newman, con quien rodó filmes de éxito.

Alejandro Ramírez, quien es presidente del FICM, destacó que la segunda edición del festival se inauguró con la película “Diarios de motocicleta”, de Walter Salles, y que Robert Redford produjo. Acto seguido develó una butaca con su nombre, una placa conmemorativa y se enteró que una sala del cine también llevará su nombre.

Asimismo, por su trayectoria recibió una escultura hecha por el michoacano Javier Marín y Ramírez resaltó que es un verdadero ícono del cine porque ha protagonizado películas que son clásicas como “Butch Cassidy And The Sundance Kid”, misma que se proyectó con motivo de su 50 aniversario.

“Tener la posibilidad de regresar en cierto modo, a ese tiempo, a esa gente, a los mexicanos, es muy emocionante para mí. Obviamente pueden ver por qué estoy tan feliz de estar aquí y es un profundo honor recibir este premio. Así es que, nuevamente, gracias”, concluyó.

Por otra parte, otro de los invitados al Festival de Morelia, Willem Dafoe, es conocido por una versatilidad que le ha permitido interpretar desde a Jesucristo hasta el supervillano Duende Verde de “Spider-Man” y el “Nosferatu” de los años 20, Max Schreck.

Pero el actor estadounidense dice que no basa sus decisiones en un papel.

“Realmente no escojo personajes, me gusta más elegir situaciones y gente, siento que no sabes lo que es un personaje hasta que lo haces”, dijo Dafoe a la prensa en el Festival Internacional de Cine de Morelia.

“Incluso después de hacer un personaje puede que no sepas lo que es, al igual que puedes vivir tu vida sin saber quién eres”, detalló.

Para Dafoe ser actor se trata más de vivir una aventura y aprender, descubrir, ir a lugares desconocidos. Lo que más le gusta, dijo, es experimentar y prepararse a profundidad.

En su más reciente película, “The Lighthouse” (“El faro”), Dafoe encarna a un viejo marinero en el siglo XIX obsesionado con el apartado faro donde ha vivido por años, cuya paz se ve trastornada cuando llega un joven aprendiz interpretado por Robert Pattinson.

Dafoe hace de manera convincente el papel del viejo marinero. En una escena incluso aparece tejiendo con naturalidad.

“Establecí una relación con la ropa, con la comida, con el clima”, dijo sobre su construcción del personaje. “Aprendí a tejer aunque me ven tejiendo como 10 segundos en la película. Es algo que te da la autoridad para sentirte como esa persona”.

“The Lighthouse” es el segundo largometraje de Robert Eggers después de “The VVitch: A New-England Folktale” (“La bruja”) de 2015, una película que transcurre en la década de 1630 y que cautivó a Dafoe al grado que quería trabajar con este joven director.

“Resulta que viene del teatro al igual que yo, tiene una cultura cinematográfica hermosa, es inteligente y le dije que quería trabajar con él”, dijo Dafoe, al tiempo que destacó que el cineasta de 36 años aborda el pasado como si proviniera de esa época.

Eggers se negó a filmar “The Lighhouse” a color y rodó en formato de 35 milímetros, no digital. Por este motivo repetían poco las escenas, pese a que hubo pocos ensayos y los que se hicieron fueron para probar tomas.

La fotografía de la película se asemeja al cine de la época que retrata, con claroscuros contrastantes, iluminación de quinqués y bruma que crean una atmósfera misteriosa y al mismo tiempo familiar, arquetípica del mundo marino.

Dafoe dijo que se divirtió mucho haciendo el filme, pero que también sufrió con el clima frío y húmedo como se ve en pantalla. Para el actor la naturaleza y el mal clima son una parte central de la historia, “y eso ayuda para requerir menos actuación”.

Estrenada el pasado mayo en el Festival de Cine de Cannes, donde recibió el premio de la crítica, la cinta debutó la semana pasada en los cines comerciales de Estados Unidos. En México todavía no tiene una fecha de estreno definida.

La época también se define por el idioma, que Dafoe describió como con una mezcla de acentos de marineros, granjeros y leñadores con un vocabulario con palabras prestadas de Edgar Allan Poe, John Milton y claro, Herman Melville, el autor de “Moby Dick”. De hecho podría decirse que “The Lighthouse” es una versión cinematográfica de la enormidad e indomabilidad de esa historia.

Señaló que él y Pattinson tienen caracteres y protocolos actorales diferentes. Dafoe se quedó viviendo en una cabaña de pescadores cerca del faro, mientras que su compañero de reparto prefirió hospedarse en la ciudad. Dafoe quería preparase; Pattinson no quería ensayar para que sus respuestas fueran auténticas. Dafoe se abstuvo de darle un significado único a la cinta, aunque sí abordó la parte del aislamiento que enfrentan sus personajes.

“El faro, creo que incluso Virginia Woolf lo dijo, significa soledad, pero también significa acercarse a otra gente, porque la función de esa luz es guiar el camino de los marineros que no pueden ver. Esa es una metáfora muy poderosa”, expresó.

Pese haber nacido y crecido en un estado sin costa, Wisconsin (1955), dijo amar el mar, que es “aterrador y a diferencia del cielo, el cielo es más tangible”.

Al recorrer la alfombra roja en Morelia, saludó a muchos admiradores antes de presentar la cinta en una sala repleta de gente. Y mientras daba una conferencia de prensa, el público lo esperó afuera del lugar.

La última vez que Dafoe estuvo en Morelia fue en 2016, cuando fue invitado de honor y se le vio preparando tortillas a mano.

“Realmente me enamoré de Morelia, me encanta este festival. Son afortunados de tenerlo aquí”, dijo.

Tan contento está el actor del resultado, que en un encuentro con la prensa evitó hablar de temas distintos a la historia, pues en promociones anteriores se ha sentido violado por usar sus palabras sobre otro tema.

La respuesta vino cuando se le preguntó su opinión sobre la nueva manera de ver cine en plataformas digitales. “Es demasiado compleja la pregunta y la respuesta y no quiero ocasionar un desastre, no tengo nada que decir. Lo que pasa es que vengo aquí porque me gusta el festival y quiero hablar de ‘El faro’ y si pregunta algo de otro tema uno por ser educado y respetuoso la contesta, pero luego toman una frase, escriben un artículo y luego el editor pone el encabezado hasta adelante y uno se siente como si lo hubieran violado”, explica.

Willem Dafoe considera que el cine tradicional en 35 milímetros, a diferencia del formato actual, que es digital, hace que el actor no sea flojo al actuar.

A sus 64 años y con cerca de 150 largometrajes en su filmografía, prefiere el formato de cine, prácticamente desaparecido, no solamente por su calidad. “Me parece que la intención es más fuerte en una película (en ese material), pues no se puede grabar y grabar como se puede hacer con el video; eso hace cambiar la forma de pensar y cambia también las cosas, (el 35) te saca la flojera de la actuación”, señala.

El actor destaca que las películas siempre lo han encontrado a él y, muy ocasionalmente, él va a su encuentro. “Cada película tiene una intención distinta y me gusta estar en diferentes situaciones, si no ha sido actor por mucho tiempo es fácil corromperse porque uno comienza a aprender a a complacerse a uno mismo, a la gente, al público y es naturaleza humana remitirse a esas cosas”.

Entonces hay que quitarse eso de encima, cambiar de trabajo, el punto de vista, es la naturaleza humana, debe uno cambiarse siempre a sí mismo”, concluyó.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán