Carlos Carrera, con la animación moviendo su vida
Contesta el teléfono de inmediato. Ya está avisado que se le llamará a las 6:30 de la tarde en punto y, con un sencillo “sí”, después de dos timbres, comienza una amena charla en la que habla de cine y sus proyectos.
A pesar de no ser un cineasta excesivamente mediático, en comparación con otros mexicanos de su generación —que se han caracterizado por llevar el cine mexicano más allá de las fronteras del país—, a Carlos Carrera se le escucha amable y platicador, más que en las dos ocasiones anteriores en las que la entrevista giró alrededor de su película animada “Ana y Bruno”, a lo mejor por la presión de un proyecto al que le puso todas sus energías en los últimos siete años de su vida profesional.
Ésta es una entrevista que concede antes de su próxima visita a Mérida para impartir un curso-taller de cinematografía y animación. En ella Carlos Carrera habla de su pasión: el cine.
Éste ha sido un arte que le ha dado satisfacciones en su carrera, desde aquel cortometraje “El héroe” hasta la película animada “Ana y Bruno”, pero que también le ha puesto obstáculos a vencer. ¿Han valido la pena?
Yo creo que sí ha valido la pena. Siempre hacer cine es complicado en cualquier parte del mundo, y más en nuestro país, pero soy afortunado al hacer películas y poder dedicarme a lo que me gusta, pues se trata de comunicar que sí se pueden hacer las cosas a pesar de todo, y eso es parte de lo que comparto en charlas y talleres como la que realizaré en Mérida.
“Ana y Bruno” fue una experiencia larga, de casi ocho años desde que surgió el proyecto hasta que se proyectó en el cine. ¿Cómo se siente con el resultado? ¿Pudo el filme haber dado más, con más apoyo comercial?
Siempre cuando uno acaba las películas se pregunta cómo hubiera estado si uno hubiese hecho las cosas de manera distinta, cosas que a uno le hubiese gustado que quedaran mejor. Pero en general me siento bastante bien con el resultado y, sobre todo, cuando me ha tocado verla con público en distintos lugares del mundo las reacciones siempre son muy buenas. Me siento satisfecho con el resultado, aunque siempre hay a quienes no les gusta tanto, pero así es con todas las películas que uno hace.
Lo mejor es ya no verlas como autor, pues las has visto tanto que hace que encuentres cositas que podían haber mejorado.
Las plataformas digitales son una opción para que los cineastas desarrollen sus proyectos y hasta les va mejor. ¿Es su caso?
Donde exista la posibilidad de desarrollar un proyecto ahí le buscaremos. Por ejemplo, “Ana y Bruno” ya se quedó viviendo en Amazon Prime y ahí sigue. Incluso últimamente me ha tocado trabajar en varias series para plataformas digitales como Netflix y Amazon Prime.
Es otra salida para los proyectos, donde incluso muchas de las películas tienen más espectadores que en el cine tradicional, lo que considero algo desafortunado pues es mejor verlo en una pantalla grande y en una función compartiendo con público toda esa emoción.
Muchas películas, tanto comerciales como no, tienen más salida en plataformas digitales que en el cine.
¿Cómo le ha ido a “Ana y Bruno” en Prime?
Le ha ido muy bien. Me ha tocado leer comentarios de Italia, por ejemplo, y todo lo que se lee en las redes es que gusta mucho.
Éste es un canal para que el cine llegue a lugares donde no es posible con una distribución limitada.
Sí, así es, o porque fue distribuida en un tiempo corto. Por ejemplo, “Ana y Bruno” circuló por muchos países, pero ya pasó su recorrido comercial y lo bueno de las plataformas es que sigue vigente para el público.
Pero la emoción al ver una película en el cine no se compara con hacerlo en streaming, por cómodo y moderno que sea el equipo en el que se reproduzca.
Definitivamente, no se compara. Las condiciones de una buena proyección y el sonido que envuelve una sala de cine, así como verla de corrido y que no exista la posibilidad de detenerla para ir al baño o atender otra situación, todo eso (describe entre risas) sumerge a uno en una experiencia única, como lo es la vida o un sueño.
Es ahí cuando uno se deja atrapar por la historia, una emoción que crece ante la experiencia colectiva de compartir la sala con decenas de personas desconocidas para nosotros.
Aun cuando la emoción es individual, ésta se siente de distinta manera cuando es en comunión con mucho más personas.
Desde 1991, con “La mujer de Benjamín”, hasta la fecha, ¿qué historia aún no ha sido llevada al cine y le gustaría realizar?
Pues ahí tengo varios guiones guardaditos haciendo fila para cuando se pueda…
Y ese “cuando se pueda”… ¿por qué no se ha podido?
Pues por distintas razones: porque no he encontrado productor, algunos se iban a hacer y se cayeron por falta de financiamiento, porque ya pasó el momento o porque no han encontrado la circunstancia para que sucedan… aunque otros se han hecho.
Esto es normal. Todos los directores tenemos proyectos guardados: hay unos que se van a hacer y otros que ya se harán en su tiempo.
Usted es un productor que comparte conocimientos y experiencias, sobre todo a las nuevas generaciones de cineastas. En esta ocasión estará en Mérida el 6 y 7 de diciembre. ¿Qué temas abarcará en esta ocasión?
El taller va a consistir en compartir conocimiento de cómo se puede hacer lo que uno quiere, pero usando el lenguaje de la animación; se abarcará un poco la historia y ejemplos del cine de animación que no se ve normalmente y la posibilidad de hacer cine de animación; se darán las herramientas a quienes empiezan y se asesorarán proyectos que ya estén más encaminados.
Compartiré mi opinión y experiencia, cómo me ha ido y le he hecho para lograr las cosas. Después, en un sentido práctico, buscar que quien se inscriba aprenda más y, si está empezando, se abra al lenguaje maravilloso de la animación.
¿Aún queda animación dentro de Carlos Carrera que quiere compartir?
¡Sí, claro! Actualmente trabajo en un nuevo corto y también avanzo en la preproducción de un nuevo largometraje de animación.
¿Y qué ha dejado el cine en su carrera?
Muchísimas satisfacciones y más ganas de seguir haciendo cine. Tenemos mucho Carlos para rato, ¡espero!
Para más informes acerca del Taller de Dirección que ofrecerá Carlos Carrera llamar al teléfono 9992- 56-27-46 o escribir al correo marnal@cinecon.mx.— Renata Marrufo Montañez
