Brad Pitt sopló las velas de su 56 cumpleaños. Ayer viernes fue un día muy especial, pero no por la celebración en sí, que fue tranquila y en su hogar, sino por la visita de sus tres hijos biológicos.
Shiloh, de 13 años, y los mellizos Vivienne y Knox, de 11, acudieron a casa del actor para desearle un muy feliz cumpleaños y pasar un rato agradable junto a su padre. Según testigos presenciales, los niños visitaron a Pitt y luego, pasado el rato, un guardaespaldas les recogió y les llevo de vuelta a casa de Angelina Jolie.
Una fiesta privada que el actor disfrutó plenamente, aunque no estuvieran el restos de sus hijos, Maddox, Pax y Zahara.
De acuerdo con las fuentes citadas en Us Weekly y Entertainment Tonight, Brad Pitt disfrutará también del día de Nochebuena solo con ellos tres.
“Maddox, Pax y Zahara no tienen pensado estar con su padre en esta festividad pero siempre serán bienvenidos en casa de Pitt”, recalca el medio, dando a entender que la decisión de permanecer ausentes es de los hijos y no del padre.
De cualquier modo, pasará una noche muy feliz rodeado de sus tres hijos biológicos.
Según fuentes cercanas, serán días entañables en familia, a la par que sencillos.
“Tienen sus propias tradiciones familiares, comen juntos y se intercambian regalos. Pasan el tiempo juntos y tocan música. Lo más importante para él es que estén todos juntos y disfruten siendo una familia. Está encantado de tenerlos en casa, es lo único que quiere”.
“Brad siempre quiere que sea especial para ellos y le encanta ver la emoción en sus ojos”, continuó la fuente. “Intenta conseguirles regalos reflexivos y algo para que experimenten. Lo más importante es estar juntos y ser una familia. Está emocionado de verlos y que estén con él en casa. Eso es realmente lo único que quiere”, concluye la información de Us Weekly .
