“Tiger King”, en camino de ser el nuevo fenómeno
MIAMI (EFE).— “Tiger King: Murder, Mayhem and Madness”, una trágica y surreal historia asentada en tres centros estadounidenses para felinos salvajes, fusiona traiciones, drogas, accidentes y hasta un millonario desaparecido en Florida.
Componentes suficientes para convertirla en el gran fenómeno de Netflix durante la cuarentena.
Su éxito ha sido tal que la empresa estadounidense de investigación de mercado Nielsen reveló que, según sus cálculos —Netflix no da cifras—, 34.3 millones de estadounidenses vieron los episodios del documental durante los primeros 10 días después de su estreno el 20 de marzo. La cifra supera los 31.2 millones de espectadores que vieron la segunda temporada de “Stranger Things” en la misma cantidad de días. Las historias de Joseph “Joe Exotic” Maldonado-Passage y Carole Baskin producen esa irresistible mezcla de incredulidad, fascinación, que no solo hace imposible dejar de ver lo que sigue sino que produce la necesidad de comentarlo.
El título que se traduce “El rey tigre: asesinato, violencia y locura” le queda corto y la audiencia ha respondido con la misma mirada hipnótica del que pasa al lado de un accidente trágico en la autopista, y no puede dejar de observar los restos. La popularidad de “Tiger King” aumentó gracias a las redes sociales. Según las mediciones de Critical Mentions Analytics, un 87.7 de los comentarios relacionados con ficción en televisión o “streaming” durante los últimos días de marzo fueron sobre esta serie.
Los creadores de “Tiger King”, los cineastas Eric Goode y Rebecca Chaiklin, comenzaron con la idea de hacer un documental sobre los contrabandistas de animales exóticos, un proceso que los llevó hasta Maldonado, mejor conocido como “Joe Exotic” y la guerra que mantenía con Baskin.
“Lo que nos fascinó fue que las personas en ese mundo eran más interesantes que los animales”, dijo Goode a la revista “Rolling Stone” al referirse a las insólitas personas que aparecen en la miniserie y que incluyen a las parejas de Joe Exotic y los trabajadores de los centros donde mantienen a los grandes felinos.
Los leones y, principalmente los tigres, que se ven en la docuserie son mostrados como figuras tan majestuosas como tristes, mientras que el centro de Joe Exotic aparece como una especie de zoológico de mala muerte en el que los visitantes pueden ver a los animales desde sus vehículos. Situado en Oklahoma, Joe Exotic llegó hasta allí para aparear a sus animales, lo que a su archirrival Baskin le parecía “abuso animal”.
Por ese motivo, la millonaria, que tiene un “santuario” para grandes felinos en Florida, pasó años en una guerra legal con él, con la intención de obligarlo a cerrar el lugar. Aunque la serie no se enfoca en el drama entre ambos, sí enseña la locura de los dos lugares.
¿Segunda temporada?
Netflix rara vez pasa por alto las demandas de su audiencia y han comenzado los rumores de que, al menos, emitirá en un futuro cercano un capítulo extra de “Tiger King”.
Investigan más
Fanáticos y periodistas se han dado a la tarea de escudriñar internet buscando lugares similares a aquellos que aparecen en la serie, revelando decenas de centros ilegales, además de historias escabrosas de abuso animal
Aprovechan el éxito
Los defensores de los animales han usan el éxito de la serie para impulsar sus campañas, y Discovery hará otras investigaciones.
