Foto: Megamedia

SAN SEBASTIÁN (EFE).— Javier Bardem afirmó ayer en la presentación a la prensa de “El buen patrón”, la cinta de Fernando León de Aranoa con la que compiten en el 69o. Festival de San Sebastián, que “enjuiciar al personaje no ayuda a la interpretación; hay que entender que tiene sus razones”.

Bardem respondió a la pregunta de si el empresario abusador y egoísta al que da vida en “El buen patrón” no era alguien “en las antípodas” del propio actor.

“No sé lo que se piensa de mi”, dijo Bardem arrancando las risas de los asistentes a la conferencia más multitudinaria hasta el momento del festival, con todos los asientos ocupados, “pero imagino que algo de Julio Blanco lo tengo yo”.

“Es verdad que yo no he matado a nadie”, manifestó el actor, único español en ganar un Óscar, “pero para hacer de asesino en ‘No es país para viejos’ tienes que sacar la parte tuya”.

Al final, añade, “encuentras sus razones”, y Blanco era un personaje “difícil de defender, por las cosas que hacía, pero admirable”.

Bardem habla de Julio Blanco, un empresario de éxito que aparece como “hecho a sí mismo”, aunque a lo largo de la película se sabe que heredó la fábrica de su progenitor; se siente padre y protector de sus empleados, pero en realidad cruza constantemente la fina línea de la privacidad de éstos.

En el momento en el que el espectador lo conoce, está esperando la visita de una comisión que decide sobre un premio a la excelencia empresarial, que es el único que le falta.

León de Aranoa se refirió a “El buen patrón” como “el reverso oscuro” de aquella (“Los lunes al sol”), aunque en este caso la ha cargado de humor ácido, sarcástico a veces, pero muy divertido.

“El humor es la mejor forma de acercarse casi a cualquier cosa… en mis películas siempre hay humor, pero es verdad que en esta película sentía la necesidad de no frenarlo como en otras”.

En ese sentido ha comentado una de las escenas más cómicas, donde el patrón lo pasa realmente mal, una cena en la que se habla, entre otras cosas, de los subvencionados del cine: “No estaba en el guión, pero lo añadí, es un pequeño ajuste de cuentas personal” sobre un “tópico que llevamos muchos años escuchando, a ver si ya riéndonos un poco conseguimos explicarlo”.

El director también señaló que la cinta no recoge asuntos puntuales de la realidad, “aquí lo que manda es la ficción, me interesa que haya emoción y no tanto dejar un tratado sociológico”.

“Me interesaba centrar las relaciones verticales con el patrón”, explica Fernando León de Aranoa.

De un vistazo

De vuelta

Los dos españoles, León de Aranoa y Javier Bardem, compiten de nuevo en la Sección Oficial del Zinemaldia, casi veinte años después de su Concha de Oro por “Los lunes al sol” (2002), esta vez con la reconversión industrial contada a partir del cierre de una naviera intercambiada por una lucrativa empresa de básculas de precisión.

Sólo es ficción

Tanto León de Aranoa, como Bardem, afirman que el personaje central no se inspira en nadie en concreto, aunque es muy reconocible.

La más esperada

“El buen patrón” atrajo a gran número de periodistas.

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