Diego “El Cigala” llegará a Mérida para presentar “Muy íntimo”, un show en vivo, en una noche de velas, en compañía del maestro pianista Jaime Calabuch, conocido como Jumitus. La cita es el próximo sábado a las 7:30 de la noche en el teatro José Peón Contreras.
Diego Ramón Jiménez Salazar “El Cigala”, originario de Madrid, España, nacido hace 53 años, pero radicado en República Dominicana desde hace mucho, ha hecho de la música latina una gran fuente de inspiración con su estilo flamenco y gitano.
“México es el país de la música, de la pasión, de los colores vivos, los sabores fuertes y los grandes compositores del amor y desamor. Un país que atrapa”, dice Diego cuando le preguntan su sentir al realizar sus presentaciones en la República Mexicana.
En entrevista con el Diario, “El Cigala” no puede ocultar su emoción de presentarse en tierras yucatecas —las que visita por primera vez—, porque se trata del lugar donde nació uno de sus compositores favoritos, Armando Manzanero, cuyos temas admira, disfruta y que algunos de ellos formarían parte de esta velada de “poesía hecha música y música hecha pasión”.
“Presentarme en Mérida, en Yucatán, en un escenario icónico de la cultura del Estado, me llena de emoción. El maestro Manzanero, a quien tuve oportunidad de conocer y la dicha de trabajar con él, siempre hablaba de la gran tradición musical que distingue a esta tierra”.
“Incluir algunos de sus temas en el repertorio, es la forma en que yo le rindo un homenaje”, comenta.
Boleros, tango, fusiones, arreglos, todo suma y da por resultado un concierto lleno de voz, sentimiento, seducción y encanto, que toca las fibras más sensibles, donde el piano da esa atmósfera tan cercana entre el público y los artistas.
Entre los temas que “El Cigala” disfruta se encuentran algunos que hicieron famosos Roberto Carlos, José Feliciano, Francisco Céspedes, Rocío Jurado, y se confiesa fiel admirador de la carrera de Vicente Fernández cuya muerte, como la de Manzanero, lamenta profundamente.
Radicar en Dominicana le facilita muchas cosas al artista, porque programa sus presentaciones con más calma, no se aleja de su público y dedica más tiempos a sus hijos, especialmente luego de que su esposa, Amparo Fernández, murió en 2015 de cáncer en Punta Cana.
Uno de los grandes discos de “El Cigala” data de 2003, titulado “Lágrimas Negras”, una colaboración con Bebo Valdés, de 85 años.
La fusión de los ritmos cubanos y la voz flamenca hizo de este disco un éxito internacional.
En 2010, presta su voz a Buzz Lightyear en “Toy Story 3”, donde el juguete espacial es “reseteado” de su idioma original a un español con acento andaluz.
Si la música no fuera lo suyo, ¿Qué le hubiera gustado ser? Diego es muy honesto al respecto: futbolista —le encanta este deporte— lo disfruta mucho y de pequeño le daba muy duro al balón, recuerda.
Fiel a sus raíces gitanas también le hubiera gustado ser torero, la fiesta brava lo emociona, pero a la vez le infunde respeto y un poco de miedo por el peligro que esta conlleva, sin embargo dijo: “lo taurino es bellísimo…”.
Sorprende que le hubiera gustado ser piloto de Fórmula Uno, es fanático de las carreras de esta categoría desde su adolescencia y uno de sus primeros ídolos fue el tricampeón austriaco Niki Lauda.
Otra pasión que disfruta son los caballos, para él montar es relajante y placentero, admira al rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza. Ahora que si se trata de pequeños placeres para compartir, nada como una partida de billar o mejor aún, una tarde de Play Station con sus hijos.
Actualmente está trabajando en un nuevo disco de boleros, del cual hablará dentro de unos cuantos meses, antes de su lanzamiento en España.
Recientemente grabó a su estilo una versión del tema mexicano “Llorona”.— Emanuel Rincón Becerra
