MIAMI (EFE).— Ricardo Montaner acometió el reto de grabar el disco “Tango” con la premisa no solo de saldar una promesa a su familia argentina sino también de recuperar un “género universal” que ha sido “injustamente archivado”.
En una conferencia de prensa virtual, Montaner explicó que con este disco de versiones que publica quiere que sus seguidores conozcan que por su sangre corre este histórico género musical rioplatense, presente en su ADN desde sus años de infancia en Valentín Alsina, cuna del tango en Argentina.
“(Con este álbum) busco lograr que la gente conozca de dónde vengo, de dónde salgo y de dónde proviene mi amor a la música”, señaló el cantante, quien labró gran parte de su carrera en Venezuela.
“Caminito”, “Nada”, “El día que me quieras” y “La última copa” son algunos de los 11 temas que componen el álbum.
Montaner quiere devolver a la actualidad este género que casi por definición “acude a lo nostálgico, al abandono”.
“No me parece justo que un género tan rico y cultural quede archivado”, alegó el interprete de “Tan enamorados”, quien ayer estrenó en su canal de YouTube un documental que detalla el proceso de grabación de este disco que, reconoció, le supuso momentos emotivos e incluso de lágrimas.
En el estudio volvió a sus años de infancia, en los que entonaba temas típicos del género durante almuerzos familiares.
“El álbum te va llevando por una carretera sensible, dolorosa por momentos, y de esperanza también”, señaló el músico sobre este disco para el que estuvo acompañado de una orquesta típica de tango.
El primer adelanto de este disco fue el emblemático tema “El día que me quieras”, cuyo vídeo fue grabado en el Café de los angelitos, de Buenos Aires, que desde fines del siglo XIX forma parte de la historia del tango.
Al cabo de casi 40 años de trayectoria musical, durante la cual ha escrito y publicado más de 300 canciones y que le ha merecido un Grammy Latino a la Excelencia Musical, el cantante señaló que publica “Tango” en una “etapa de madurez ideal”.
“Nunca lo había tomado tan en serio como ahora”, explicó sobre un proyecto personal de larga data que le suponía un “atractivo reto” pero para el que prefirió esperar a “estar lo suficientemente maduro como artista para hacerlo”.
Ayudó además contar con la libertad que desde hace dos año le supone tener su propio sello discográfico, que le da la independencia de enfrascarse en proyectos que no hubiera podido cumplir de otra forma.
“Soy el único responsable de lo que hago, eso me da tranquilidad de hacer lo que siempre quise”, ahondó el intérprete de “La cima del cielo”, que ya tiene planeado una segunda parte de este disco, en el que trabajaría después de su próximo álbum de canciones inéditas que prevé publicar el próximo año.
Embarcado este año en una gira internacional que recorrerá América Latina y luego Europa, el cantautor tiene en mente dedicarle a este disco un tour para teatros y pequeñas salas.
