CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— Ni el tráfico ni la lluvia que azotó en Ciudad de México permitieron que miles de personas se perdieran el espectáculo de uno de los ídolos del reguetón más esperados, Maluma.

La noche tuvo todo para sus fanáticos: sensualidad, baile e incluso, apoyo a las minorías, en especial para la comunidad LGBT+.

Fue con el tema “Borro cassette” del colombiano, cuando la locura se desató e hizo que todos movieran las caderas, cuando el cantante hizo una sorpresiva pausa para leer los carteles de sus fans y al ver una bandera del arcoíris, dijo: “Estamos en el mes del orgullo gay, recuerden que amor es amor”.

Maluma interactuó así casi toda la noche con 20 mil fans que, en cifras de los organizadores, acudieron al Palacio de los Deportes.

Desde que, a las 21:17 horas, cuando las luces se apagaron con un vídeo introductorio que mostró todos sus logros, desató la euforia al cantar “Hawái”, canción que decidió dejar de cantar para que su público lo continuara a capela.

“Buenas noches, Ciudad de México, ¿están listos?”, saludó ante los gritos de sus seguidores.

El perreo continuó con “Madrid”, “Corazón” y “11 PM”, entre otros temas, los cuales fueron acompañados de explosiones de fuego y pirotecnia que salía del escenario.

El cariño que le mostraba el público mexicano hizo que el cantante en varias ocasiones parara la canción para llevarse las manos al corazón, mientras hacía reverencias de agradecimiento.

Fue un escenario de 360 grados el que optó para ofrecer su espectáculo, el cual estuvo iluminado siempre con luces de colores y pirotecnia, mientras varias bailarinas perreaban junto al cantante.

“Aquí no hay espacio para la energía negativa. Papi Juancho aquí en los conciertos solo se respira amor y felicidad”, expresó el colombiano, que dedicó una parte de su recital a México, interpretando “El rey”.

Asimismo, durante el lanzamiento de su disco “The Love And Sex Tape”, el cual fue publicado el jueves pasado en diversas plataformas digitales, el cantante expresó que México es como un segundo hogar para él, y aprovechó para externar su admiración a uno de los íconos de la música mexicana: Vicente Fernández.

“Que viva Vicente Fernández. Tengo la oportunidad y el honor de ser amigo de su familia, y tuve también la oportunidad de cantar en Guadalajara en su rancho. Soy quien soy gracias a él y la cultura mexicana, lo he escuchado desde que soy un niño”, expresó el colombiano, quien además lamentó no haber podido grabar con él.

Con respecto a sus presentaciones, el reguetonero celebró haber llenado los recintos en Guadalajara, Jalisco, y adelantó que su objetivo es pisar lugares cada vez más grandes.

“Nos estamos preparando para próximamente hacer el estadio Azteca, ese es mi sueño, dentro de unos años”, comentó.

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