MIAMI (EFE).—El repentino salto a Hollywood del mexicano Diego Calva, protagonista de “Babylon”, un filme donde actúan también Brad Pitt y Margot Robbie y por el que ha sido postulado al Globo de Oro, sirve para “alimentar” el sueño de jóvenes que buscan ser actores como él, según dice en una entrevista.
A sus 30 años cuenta con el espaldarazo de Pitt y Margot Robbie para hacerse con los grandes premios del séptimo arte por su trabajo en este filme recién estrenado, de Damien Chazelle.
Como le ocurrió a él con sus compatriotas Gael García Bernal y Diego Luna, Calva espera que su historia “sea alimento para los sueños de actores, o jóvenes que quieren ser actores, en México o América Latina y vean que sí se cumplen”.
“No me siento como modelo de nadie, pero sí me gustaría que pasara como cuando yo veía a Gael y Diego triunfar y me hacían sentir que sí es posible llegar, que se vale soñar”, afirmó.
La inspiración que podría llegar a ofrecer no es poca cosa. Con un puñado de créditos en cine y televisión y un título de dirección cinematográfica, Calva fue escogido casi por casualidad por Chazelle para encarnar a Manuel “Manny” Torres, un joven mexicano que llega a Hollywood al final de la era del cine mudo.
Según ha dicho el director estadounidense, fue su esposa, la actriz Olivia Hamilton, quien le enseñó la foto de Calva y le dijo: “Éste es tu Manny”.
Chazelle, que quería a un desconocido para el papel de su primera película tras el éxito de taquilla y crítica de “La La Land” (2016), decidió entrevistarlo por vídeo en plena pandemia.
Varios meses después lo incluyó entre los finalistas para el papel y lo invitó a Los Ángeles para una prueba en persona y cuando lo vio interactuando socialmente con Robbie se dio cuenta de que había encontrado a su protagonista.
“Babylon” cuenta la historia de “Manny”, un joven que llega a Los Ángeles, California, con el sueño de formar parte de la industria del cine mudo en la década de los 1920. La cinta, que tiene cinco candidaturas a los Globos de Oro, incluyendo Mejor Actor principal para Calva, ha sido descrita como una oda a la vorágine de Hollywood y la magia del cine.
“No me he dejado de pellizcar para convencerme de que esto que estoy viviendo es verdad”, admitió Calva, quien recuerda exactamente cuándo su vida cambió.
“Fue cuando conocí a Margot, desde ese momento ya nada ha vuelto a ser igual”, recordó Calva sobre un encuentro con la australiana a principios de 2021 en el jardín de la casa de Chazelle.
Empezó a hablar con ella y sintió que la conocía de toda la vida. De hecho, le agradece a ella, a Pitt y al director que le hayan allanado el camino en la meca del cine. Para ese entonces apenas había tenido una probadita internacional con un pequeño papel en la tercera temporada de “Narcos México”.
“Este tipo que ven aquí es una gran estrella. Es la verdadera estrella de la película”, declaró Pitt en la alfombra roja del estreno mundial de “Babylon” en Los Ángeles hace dos semanas.
Robbie y Chazelle no han escatimado halagos hacia su trabajo y aplaudieron su postulación a los Globos de Oro en las redes sociales.
De hecho, la actriz se anticipó a las candidaturas del Óscar y declaró que ya ha escrito incluso “el discurso que Diego Calva dará al aceptar su Óscar”.
El actor reconoce que hoy en día piensa que no es algo descabellado. “Lo que me está pasando me ha enseñado que todo es posible”.
Poco antes de que comenzara la promoción de la cinta, Chazelle le recomendó que se abocara a conocer lugares en Estados Unidos y México a los que siempre quiso ir y prestar atención y disfrutar cosas como ir de compras y caminar libre por la calle.
“Me dijo que estuviera presente, porque mi vida iba a cambiar y tenía razón”, dijo. “Sí, mi vida cambió y seguirá cambiando, pero lo que de verdad quiero preservar es a mi familia”, subraya. Específicamente espera que la fama no toque su relación con su madre y con su abuela.
De hecho, si hay algo que agradece de la experiencia es “poderle dar a mi mamá esta alegría como hijo”, indicó.
Eso y poder llevarla a las actividades en Hollywood. Piensa en los premios y se le iluminan los ojos ante la idea de caminar una de esas alfombras con ella, pues sería un gran “orgullo”.
