El caso de Sasha Sokol se suma a una -tristemente- larga lista de historias de abusos y acoso dentro de la industria del entretenimiento en México. Actrices, cantantes e integrantes masculinos de bandas que alcanzaron popularidad en México han sido víctimas de productores, representantes o personas que supuestamente debían velar por su integridad.
Como se informó, la noche del martes 8 de marzo, en el marco del Día Internacional de la Mujer y dos días después de que saliera a la luz una entrevista de Luis de Llano con Yordi Rosado; la exintegrante de Timbiriche tomó sus redes sociales para desmentir lo dicho en aquel programa de YouTube, reconociéndose víctima de la manipulación del productor:
“¿Cómo habría sido mi vida si Luis, en lugar de meterme en su cama, hubiera hecho lo que le correspondía, que era cuidarme? Nunca lo sabré. Lo que sí sé, es que las cosas que vives te marcan para siempre (…)”, escribió la cantante, quien reconoció que la relación entre ambos existió y duró cuatro años. Ella tenía 14 y él 39 al inicio del idilio, que el productor admitió a Yordi, pero argumentando que ella tenía 17 y él 42.
Timbiriche y sus casos de acoso
Sin embargo, el de Sasha no sería el único caso dentro de la agrupación de Timbiriche, que durante mucho tiempo también estuvo en el ojo del huracán, especialmente por los rumores que señalaban a los integrantes del grupo de acosar laboralmente a los chicos nuevos, en una especie de “cobro de piso”.
En alguna ocasión, Paulina Rubio habló sobre lo difícil que era relacionarse con sus compañeros y el bullying que sufrió con la burla hacia su cuerpo: “Yo me sentía el patito feo de Timbiriche… Era la más chica, la más flaquita y Benny me decía ‘el cuerpo del mago’, nada por aquí y nada por allá”, contó en 2018 a la revista People en Español, citado por Vistazo.
Magneto y Kairo serían víctimas del mismo abusador
A la denuncia de Sasha se sumó la voz del actor Mauricio Martínez, quien recordó la ocasión en la que se enfrentó a Antonio “Toño” Berumen, conocido representante de las bandas de Magneto y Kairo, agrupaciones mexicanas.
Martínez recordó la ocasión en la que buscó a Berumen para que lo representara y fue citado en sus oficinas que se ubicaban justamente en casa del empresario. Refiere que al pedir permiso para usar el baño, descubrió que había una cámara que apuntaba a la regadera, por lo que salió nervioso de ahí. Al notarlo, dice, Berumen le sugirió que se relajara tomando un baño, algo que él declinó.
“Se me revolvió el estómago. En eso quiso masajearme el cuello y en un abrir y cerrar de ojos, su mano ya estaba en donde no tenía que estar. Lo empujé, le menté la madre y salí corriendo”, cuenta el actor de Broadway, en un amplio hilo para contar su historia en Twitter.
Este no es el primer señalamiento contra el empresario, pues antes Jesús Falcón, exintegrante de M5, ya había hablado sobre el acoso sexual que vivió por parte del empresario, destapando además su hierofilia (una afección sexual que consiste en sentir placer a través de objetos religiosos):
“Fui a un casting para formar parte de los nuevos integrantes del grupo M5. Fui, vi todos sus discos, vi que tenía fotos con el Papa, me dio mucha confianza y después me di cuenta que no era eso, que no era todo color de rosa”, refirió Falcón para el programa “Chisme no like”.
Sergio Andrade y Gloria Trevi, el clan Trevi-Andrade
Pero quizá uno de los casos más sonados de abuso es aquel conocido también por convertirse en un clan que presuntamente desencadenó una red de trata de personas, con varias víctimas infantiles. El clan Trevi-Andrade, que lleva el apellido de dos de sus componentes señalados en el caso; se presume era liderado por el productor musical Sergio Andrade, quien al parecer utilizaban el nombre de Gloria Trevi para reclutar niñas a las que explotaba sexualmente.
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Aunque Gloria Trevi quedó absuelta de los cargos de trata de personas y corrupción de menores; Sergio Andrade pasó varios años en la cárcel antes de ser extraditado a México desde Brasil. Actualmente se encuentra libre y se dice que sobrevive de las ventas a sus propiedades.
En tanto, la intérprete de “Vestida de Azúcar” asegura que sufrió manipulación y se declaró víctima de su representante, al que acusó de haber utilizado su nombre para cometer actos atroces en contra de las niñas “reclutadas”. Justamente algunas de las víctimas consideran que la cantante no era su victimaria, aunque el tema de vez en cuando aún causa debate, especialmente en redes sociales.
Karla Souza y el #MeToo
En 2018, la actriz Karla Souza se sumó a las voces del movimiento #MeToo, en el que las actrices, directoras y representantes de la industria del entretenimiento contaban sus historias de abusos, tras el escándalo de Hollywood al descubrirse varios casos de acoso por parte del productor Harvey Weinstein.
La actriz de “Nosotros los Nobles” declaró que al inicio de su carrera, uno de los productores con los que trabajaba comenzó a hacerle visitas nocturnas al cuarto en el que se hospedaba. Cuenta que si no habría la puerta, entonces el productor la “castigaba” de alguna manera, a fin de presionar los encuentros.
“Esto no sucedió solo una noche, llegó a pasar varias noches y la noche en que yo decidía no abrirle la puerta me la cobraba: decidía no filmar mi escena o me empezaba a humillar frente a los demás”, señaló la actriz, en declaraciones retomadas por Animal Político.
Aunque Karla Souza -hoy felizmente casada, con una carrera productiva y dos hijos- nunca reveló el nombre del productor, poco tiempo después Televisa anunció el fin de relaciones laborales con Gustavo Loza, quien acusó a la empresa de orquestar una campaña de desprestigio en su contra, negándose victimario de la actriz.
Paola Núñez, otra víctima
Por su parte, Paola Núñez -conocida por su papel de “Barbie” en “Amor en Custodia”- recordó aquella ocasión en la que víctima del “terrorismo psicológico” de un director de cine que la acosó e hizo tomarse fotos desnuda.
“Nunca fue algo directo; él nunca intentó tocarme, nunca lo propuso y por tanto yo no estaba convencida de que él me estaba acosando sexualmente, y como no estaba segura, permití el acoso por mucho tiempo”.
Como estas, existen incontables historias de mujeres y hombres que han sufrido acoso y abusos por parte de sus productores o representantes, siendo posible que muchos otros aún no hayan podido hablar por miedo a las consecuencias que podría repercutirles de forma laboral.


