Eran los primeros días del año 2004, estaba en la oficina que ocupa el departamento jurídico de la Galletera Dondé, lugar donde presté mis servicios por casi dos décadas, cuando recibí una llamada del gerente comercial de la empresa que me pedía nos reuniéramos en ese momento para tratar un asunto que tenía que ver con la contratación de un artista que se presentaría en uno de los eventos que se llevarían a cabo con motivo del 10o. aniversario de Globito y Bizcochito, personajes exitosos de la marca.

Entonces el gerente comercial me proporcionó una copia del contrato de prestación de servicios con el artista en cuestión llevándome la sorpresa que se trataba del exitoso personaje escenificado por don Xavier López “Chabelo”. Revisé el contenido y se hicieron algunas anotaciones y modificaciones para posteriormente proceder con la firma de todas las partes que intervinieron en el mismo. Algunas de las cláusulas convenidas establecían que la empresa galletera se comprometía a proporcionar todos los regalos que se entregarían entre el público invitado toda vez que el espectáculo sería una recreación del programa televisivo que se transmitía domingo a domingo por un canal de televisión de cobertura nacional, con todo y catafixia incluida. Recuerdo que todo ya estaba coordinado para que se realizara el espectáculo en el Poliforum Zamná, las entradas serían gratuitas y bastaría con entregar dos paquetes vacíos de galletas para ingresar al inmueble. Un día antes del evento fui por don Xavier López al aeropuerto y de ahí al hotel donde se alojó, ubicado en el cruce la Avenida Colón y la calle 60 de Mérida, don Xavier me pidió que al día siguiente fuera por él al hotel para ir a desayunar cochinita pibil a algún sitio cercano. Y así lo acordamos, al día siguiente me reuní con él y nos trasladamos hasta la taquería “Nuevo San Fernando” ubicada en la Avenida Cupules de la ciudad. Recuerdo aún los rostros de sorpresa de los comensales que se encontraban en el lugar y que aprovecharon para tomarse fotos o pedirle un autógrafo a don Xavier.

Después de disfrutar una torta de cochinita y un vaso de horchata salimos de la taquería y entonces me pidió que fuéramos a algún lugar para que adquiriera un par de guayaberas yucatecas que me dijo le gustaban mucho.

Nos dirigimos a la fábrica de guayaberas “Presuel” de la calle 66 del centro, ahí sucedió lo mismo que en la taquería, empleados y clientes estaban sorprendidos con la presencia de don Xavier. Saludó a todos, los empleados del negocio se tomaron fotografías con él y después de probarse guayaberas adquirió un par de ellas y nos retiramos de ahí.

Al salir, se fijó que en la acera de enfrente había una tlapalería, “Los dos camellos” a donde se dirigió ocasionando la misma sorpresa entre los empleados del negocio que me miraban asombrados y me preguntaban en voz baja si se trataba de “Chabelo” porque no podían creer que estuviera ahí frente a ellos. Don Xavier preguntó el precio de varios artículos y compró un rollo de mecate que estaba exhibido. Después nos retiramos y regresamos al hotel para que pudiera descansar y prepararse para el evento de la tarde en el Poliforum Zamná.

Llegada la hora de recogerlo me dice, “Héctor, sube por favor porque no hay condiciones en el lugar para que me presente”, en ese momento me comunique con el personal de la empresa que se encontraba en el lugar y me informaron que había mucha gente y que el inmueble estaba a su máxima capacidad y aun así había gente afuera queriendo entrar. Don Xavier me insistía que no podía presentarse si antes no resolvíamos el alboroto que había alrededor del inmueble lo que se resolvió de la siguiente manera: Casualmente había un circo instalado en un espacio del estacionamiento del complejo deportivo donde se encuentra el Poliforum Zamná y entonces se contrató con los propietarios del circo una función exclusivamente para aquellos que no habían podido ingresar al Poliforum al evento de “Chabelo” con la promesa de que se haría una segunda presentación para ellos y pudieran disfrutar del evento con “El amigo de todos los niños” como se hacía llamar el personaje de don Xavier. Resuelto el inconveniente nos dirigimos al evento, en efecto había miles y miles de personas alrededor de la entrada al inmueble esperando ver y poder saludar a “Chabelo” a su llegada, no fue fácil entrar al sitio de tanta gente que ahí se encontraba.

Una vez en camerinos don Xavier ya caracterizado como su personaje “Chabelo” estaba listo para iniciar el espectáculo, pero de nuevo surgió un inconveniente. Don Xavier me preguntó por qué la gente aplaudía y coreaba algunas canciones de corte infantil. Y esto era así porque el Tío Salim (q.e.p.d.) quien colaboraba para la empresa galletera, entretenía a las personas en lo que iniciaba el evento principal con “Chabelo”, cosa que no le pareció y me pidió que cesara de inmediato la actuación del Tío Salim con la amenaza de que si eso no sucedía abandonaría el lugar.

Una vez más las cosas se arreglaron y “Chabelo” inició su presentación ante miles de yucatecos que se dieron cita en lugar.

Como se había prometido, se llevó a cabo una segunda presentación por parte de “Chabelo”, no sin antes surgir de nuevo otro inconveniente, en el lugar, había un camarógrafo contratado por la empresa para registrar en vídeo tan importante suceso, cosa que no le agradó y de nuevo, bajó del escenario y me dijo “ahora si me voy, el contrato señala que no se puede transmitir mi presentación”, otra vez hubo que convencerlo y asegurarle que no se estaba transmitiendo el evento y que tampoco serviría para pautar en ninguna televisora local ni nacional. Aclarado el tema, regresó al escenario y concluyó su presentación de manera exitosa. Nos retiramos de ahí y rumbo al hotel me obsequió un dije con la imagen caricaturizada de su rostro como agradecimiento por las atenciones prestadas los días que estuvo en nuestra ciudad. El dije aun lo conservo con mucho aprecio. Excolaborador de la Galletera Dondé

 

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