CIUDAD DE MEXICO.— Una película hagiográfica (composición biográfica acerca de los santos) sobre el duro exlíder de un pequeño país balcánico no iba a ser un éxito de taquilla mundial. Pero su director, un excampeón de waterpolo convertido en el consentido del cine croata de derecha, halló una forma de generar algo de entusiasmo: eligió a Kevin Spacey como su estrella.
Si bien Hollywood le ha dado la espalda a Spacey debido a las acusaciones de agresión sexual en su contra, este nuevo tributo cinematográfico a un líder nacionalista, que algunos ven como un fanático peligroso, coloca a la estrella de “House of Cards” al frente.
La película de 90 minutos celebra al primer presidente de Croacia, el difunto Franjo Tudjman, un líder venerado por sus seguidores como un George Washington balcánico, pero vilipendiado por los enemigos como un fanático etnonacionalista.
La película, “Érase una vez en Croacia”, se estrenará en Croacia en febrero y se proyectará en otros países, incluido Estados Unidos.
El director, Jakov Sedlar, admitió en una entrevista que en Croacia, a muchas personas, en particular a los jóvenes, no les importa mucho Tudjman, una figura autoritaria altamente divisiva a quien el historiador Tony Judt describió como “uno de los líderes menos atractivos” emergidos a principios de la década de 1990 de los escombros de Yugoslavia, de la que Croacia formaba parte.
Pero tener a Spacey interpretando a Tudjman, dijo el director, “definitivamente ayudará” a romper un muro de lo que es, en el mejor de los casos, indiferencia pública y, en el peor, feroz hostilidad hacia el hombre que lideró la batalla por la independencia de Croacia.
“Pregúntele a la gente si ha oído hablar de Spacey o Tudjman, y por supuesto, dirá que Spacey”, dijo.
La fama del actor estadounidense, sin importar el riesgo de que se convierta en infamia, y su indiscutible talento actoral, agregó Sedlar, “ciertamente atraerá a la gente a ver mi película sobre Tudjman”.
