No nos habíamos recuperado de la pérdida del primer actor Ignacio López Tarso y de la muerte de la icónica Rebecca Jones cuando ayer, de manera sorpresiva, las redes sociales se inundaron con la noticia del fallecimiento del “niño grande”, el legendario Xavier López Rodríguez, para los cuates: “Chabelo”.

Y aunque en un principio se pensó que era una de esas bromas que están acostumbrados a hacer usuarios de internet (recordemos que a “Chabelo” siempre lo “mataban” en redes), la página oficial del artista confirmó la noticia mediante un breve comunicado.

“Ésta es una mañana muy triste, Xavier López ‘Chabelo’, padre, hermano y esposo, nos ha dejado de manera súbita, a causa de complicaciones abdominales. Con el alma desgarrada y sabiendo que muchos y muchas personas lo han querido por muchos años y que sentirán su partida, les pedimos orar por su descanso y nos den oportunidad de pasar en paz el duelo que embarga a toda nuestra familia. Familia López Miranda”.

“Chabelo” tenía 88 años.

Rápidamente varias generaciones de espectadores se volcaron en las mismas redes para rememorar al artista y recordar esas mañanas de domingo en que los pequeños se levantaban muy puntuales para prender el televisor y comenzar a ver el programa “En familia con Chabelo”.

Esa transmisión conquistó a la televisión mexicana. En ella, Xavier López, con su caracterización de “niño grande”, jugaba con pequeños y familias que querían obtener premios extraordinarios, se escuchaba a los “cuates de la provincia” con el señor Aguilera y se esperaba a la “catafixia” para ver si el ganador elegía cambiar su premio. Un programa creado para reunir a las familias los domingos por las mañanas.

Su amor por Yucatán

Xavier López “Chabelo” fue muy querido a lo largo y ancho del país, y de eso fue testigo Yucatán, donde el artista estuvo de visita en varias ocasiones.

Se tiene conocimiento de que su primera visita fue en enero de 1958 por invitación de Ramiro Gamboa, El Tío Gamboín, quien fue su descubridor. Ésta era una de las razones del aprecio de “Chabelo” por estas tierras.

En los archivos de esta casa editorial está consignada la visita que “Chabelo” le hizo al Diario en 2008, cuando confesó: “Yo debí nacer en Yucatán, a pesar de que le tengo cariño a mi tierra natal, Guanajuato, y lo digo porque en verdad lo siento y no porque estoy aquí”. Destacó asimismo que la gente de Mérida le tenía gran aprecio.

Algunas visitas a la entidad fueron motivadas por su amistad con la familia Herrera y, en especial, la de Héctor Herrera “Cholo”. Fue en la década de 1990 que la presencia del “amigo de todos los niños” fue más recurrente en la entidad: en 1992 hizo importante donativo al Club Palestinos; en 1996 se presentó en Progreso para un evento a beneficio de la iglesia de la Purísima Concepción, para posteriormente ofrecer un espectáculo en la Plaza de Toros Mérida en apoyo a la Fundación Yucatán.

En 1997, “Chabelo” participó en una serie de festivales convocados por el gobierno del Estado, por medio del Injudey, que lo llevaron a actuar en el Polifórum Zamná de Mérida, en Motul y Tizimín. En una de esas ocasiones declaró que en México hacía falta programación infantil tanto para televisión como para obras de teatro.

En ese sentido, declaró que, “a pesar de que es un mercado maravilloso, no hay muchos programas para niños en México, y una de las razones es que los nuevos actores no tienen la visión o la paciencia para tratar con el público infantil”. Su presentación en el Polifórum estuvo llena de diversión, juegos, regalos y música, como con las canciones “Adiós Supermán, bye, bye”, “El gato loco” y “El reino del revés”.

En 1998 se presentó como invitado de honor en la inauguración del programa “Baxal Paal”. En este marco dijo que él quería ser “Chabelo” toda su vida para demostrarle su amor y cariño a miles de niños.

“Quisiera ser ‘Chabelo’ toda la vida.., sin embargo, todo lo que empieza, acaba, solo le pido a Dios que me dé la oportunidad de seguir haciendo lo que me gusta y seguir siendo amigo de todos los niños, tanto de los ‘grandes’ como de los ‘chicos’”. A este evento se le sumó la visita a dos foros: el local del Caimede, en la colonia Mulsay, y el Centro Cultural “La Ibérica”, donde jugó y cantó con los niños.

Al comenzar la década de 2000 se presentó con su colega “Pepito” en el Día del Niño “Tinjoroch” y en 2004, como parte también del Día del Niño, en la Unidad Deportiva Kukulcán se efectuó un festival en el que él estuvo presente; ese mismo año fueasimismo el invitado de honor en la celebración de los 10 años de Globito y Bizcochito, personajes de la Galletera Dondé, cuando el Polifórum Zamná recibió a 15 mil personas, que, divididas en dos funciones, pudieron disfrutar de una emisión en vivo de “En familia con Chabelo” en la que hubo premios, regalos y concursos.

Pasaron cuatro años antes de que retornase a la capital yucateca, lo que hizo con motivo del homenaje que se le rindió a Héctor Herrera “Cholo” en el entonces Teatro Mérida (hoy Armando Manzanero).

Esa vez visitó de nueva cuenta esta casa editorial y en entrevista dijo de “Cholo” que “es un gran actor, de los mejores que han existido, por eso me dio mucha tristeza saber que estaba enfermo… no sabía nada de su estado de salud, me enteré cuando me informaron del homenaje y me dolió”.

Se le preguntó si él, en esa época, pensaba en un retiro. “‘Chabelo’ no reflexiona sobre un adiós, el que lo hace es Xavier, y quien tiene la última palabra es Dios”, declaró.

En ese evento, Xavier López tuvo emotivo encuentro con la niña Jazmín Apolinar Vázquez, quien deseaba conocerlo en persona.

Un mes después, en abril, regresó para ser parte de varias actividades, entre ellas la feria “Solo para niños” organizada por el gobierno del Estado, presidido en ese momento por Ivonne Ortega Pacheco.

Al dar un avance de su espectáculo programado en el Centro de Convenciones Yucatán Siglo XXI, “Chabelo” dio una rueda de prensa en la que aconsejó a los pequeños “no soñar con ser grandes… lo mejor es disfrutar la infancia, porque es algo que no se vuelve a repetir y cuando nos damos cuenta que pasó, ya es demasiado tarde”.

“Moraleja: no crezcas, sigue siendo niño”.

También visitó el Club Palestinos-Necaxa, donde se levantó un monumento en su honor y en el que exhortó a los pequeños a disfrutar minuto a minuto de esta etapa, acto seguido develó su imagen con una gran emoción en su mirada.

En la feria solo actuó 10 minutos ante un público infantil que no supo qué paso realmente. En su momento el Diario consignó que una versión de los hechos afirmaba que Xavier López se había molestado porque Ortega Pacheco llegó con retraso a la inauguración, lo que motivó que “Chabelo” saliera a escena una hora y media después de lo acordado.

Otra versión señalaba que todo se debió a problemas con el proveedor del equipo de sonido, lo que hizo que el personal de “Chabelo” se retirara de manera abrupta y, tras ellos, el propio artista.

“Los quiero mucho y ojalá tenga otra oportunidad de regresar a Yucatán”, señaló el artista al final de “En familia con Chabelo” el domingo siguiente a los hechos en Mérida.

El 25 de marzo quedará marcada en la memoria, no solo de los yucatecos, sino de miles de mexicanos que se despiden del “amigo de todos los niños”.—Eunice Cruz

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