LA HABANA (EFE).— La violinista y cantante mexicana Mireya Ramos reconoce que, pese a su experiencia y amor por la experimentación, tocar por primera vez en el Festival Internacional Jazz Plaza de Cuba le hace sentir “un poco nerviosa”.
La sonrisa de oreja a oreja de la cofundadora de Flor de Toloache, el primer mariachi femenino de Nueva York, apunta también que ese nerviosismo viene acompañado de la ilusión que le genera estar en La Habana. Es tan así que voló a la capital cubana junto a sus padres porque, dice, todos morían de ganas por estar en la isla.
“Me encanta que los festivales de jazz, tan grandes como el Jazz Plaza, estén abiertos” a distintos ritmos “porque realmente el jazz es eso”, cuenta la artista, que se presentó ayer en la Fábrica de Arte Cubano, uno de los escenarios más importantes de la isla.
Ramos, ganadora de un premio Grammy, es una de las caras visibles de la edición 39 del festival, que se celebra hasta pasado mañana domingo en La Habana y Santiago de Cuba.
Su Flor de Toloache, proyecto nacido en 2008 y que ha llamado la atención de Estados Unidos y el mundo hispanoparlante, es producto de una lucha contra el machismo de la industria que históricamente rodea a la música mexicana.
“Siempre una mujer tiene que dar un paso más para mostrar que sí sabe lo que está haciendo, (y) que es profesional”, afirma.
Esta idea es precisamente la que la agrupación intenta plasmar en su disco más reciente: “Motherflower”, candidato a mejor álbum de música mexicana en los Grammy de este año.
En él se exploran distintos géneros latinos y urbanos con la temática del empoderamiento de la mujer y las experiencias diarias de las hispanoamericanas.
Para ella, más allá del respeto a un género como la ranchera, el valor agregado de Flor de Toloache —con integrantes de diferentes nacionalidades y mucha experimentación— es la absorción de varias culturas.
En pocos lugares del mundo algo así es tan sencillo como en el hervidero cultural de Nueva York, reconoce Ramos.
Ya con un Grammy latino —en 2017— en su haber, Ramos se siente más que validada para romper el molde y continuar las mezclas que tanto éxito y reconocimiento le han traído.
Ranchera Detalles
Mireya Ramos, aunque de nacionalidad mexicana, es oriunda de Puerto Rico.
Raíces
Su madre es dominicana, cantante y acordeonista, y su padre, mexicano y cantante de mariachi.
Agrupación
Su grupo Flor de Toloache, con sede en la Gran Manzana, “es una mezcla de géneros pero con base de mariachi y experimental; en Nueva York uno absorbe toda esa diversidad”.
Viaje a Cuba
Su escala en La Habana le serviría para agregar los ritmos cubanos y afrocubanos a su repertorio. Espera volver pronto, ya con todas las integrantes de Flor de Toloache.
Escenarios
El grupo ha actuado en Estados Unidos, Europa e Hispanoamérica.
