Nayelhy Montaño, Hugo Torres y Carmín Avendaño
Nayelhy Montaño, Hugo Torres y Carmín Avendaño

Amigas desde que tomaron un diplomado en Michoacán, las actrices Nayelhy Montaño y Carmín Avendaño tenían ganas de hacer teatro juntas, pero lo único que las unía en ese entonces eran algunas semejanzas, como que ambas son actrices de provincia y que atravesaban un proceso de duelo.

Fue en ese entonces que Carmín le enseñó a Nayelhy uno de los textos que había escrito de sus emociones y ésta pensó que era una buena base para una historia que hablara de ellas mismas.

Ése fue el origen de “Reverdecer. Ensayo escénico en dos voces”, que hoy sábado se presentará en La Rendija a las 5 y 8 p.m., como parte del Circuito Nacional de Artes Escénicas en Espacios Independientes Chapultepec.

Carmín y Nayhelí invitaron a sus amigos Sonia Gregorio y Hugo Torres a que se sumaran al proyecto como directora y productor.

“Reverdecer”, explican las actrices al Diario, es un proceso personal y actoral de madurez y asimilación de uno mismo, “de nosotras en este caso, pero toda persona se puede sentir identificada, pues hablamos de cosas que le pasa a todo mundo”, subraya Carmín.

En la obra, de 80 minutos de duración, las protagonistas hablan cómo se terminan de asumir como actrices, como mujeres y como personas; pero también abordan sus historias personales.

“Tocamos el duelo que atravesamos ambas, porque nos dimos cuenta que nos estábamos marchitando por no nombrar eso que tanto nos dolía”, dice Nayelhy.

“En esta puesta nos atrevemos a nombrarlo, a hacerlo visible para, de esa manera, sanar y reverdecer. Todo en semejanza con una planta a la que hay que cuidar porque si no se marchita, y así como la planta necesita agua y cuidados, nosotros necesitamos llorar, sacar, expresar para poder reverdecer”.

Aclaran, sin embargo, que la obra no es biográfica, sino más bien un biodrama en el que abordan sus historias con tintes de ficción porque al final de cuentas “Reverdecer” es una obra de teatro.

No obstante, reconocen que pararse en el escenario y desnudar el alma es durísimo. “No digo que es fácil, y aun con nuestro entrenamiento, no es fácil pararse y vulnerarse”, dice Carmín.

Pero el hecho de compartir sus historias les pareció importante porque en el teatro encontraron la forma para expresar aquello que tanto habían ocultado y de lo que no se atrevían a hablar con cualquier persona.

“El nombrar y nombrarse es importante; pero, sobre todo, queríamos que el otro se refleje y vea que también tiene una historia que vale porque es propia”, apunta Carmín.

En la obra, coinciden las actrices, hay un juego de emociones. “Estamos llorando y riendo al mismo tiempo, enojadas y riendo… Creo que es un bagaje de emociones, pero muy humano”, señalan.

La obra se estrenó en junio del año pasado en Pátzcuaro, Mchoacán y de allí han estado en Tabasco, Oaxaca y Campeche y la próxima semana viajarán a Cancún. Es la primera vez que se presentan en Mérida.

Los boletos cuestan $100 general y $80 para estudiantes y personas con credencial del Inapam.— IVÁN CANUL EK

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán