LOS ÁNGELES (EFE).—Zoë Kravitz se estrena como directora de cine con “Parpadea dos veces (Blink Twice)”, un suspenso que protagonizan Channing Tatum y Naomi Ackie.
“Es una historia sobre la humanidad y los humanos en general, y que hay algo para todos. Creo que algunas personas se sentirán validadas y vistas, y espero que otras sientan que comprenden un poco más por lo que muchas de nosotras pasamos”, destaca Kravitz.
En un baile entre la comedia negra y el suspenso psicológico, la directora estadounidense explora en su primera cinta el concepto y la dinámica del poder, y encuentra “una manera de resaltar lo absurdo de tantas cosas en nuestra cultura que ya son vistas normales”.
“A las mujeres casi siempre se les pide que sonrían a pesar de su dolor y que pretendan que están bien cuando no es así. Hablamos entre nosotras en voz baja, con los ojos, porque tenemos miedo de decir lo que sentimos, y aunque lo vemos como algo normal, no lo es y no debería serlo”, explica.
El multimillonario tecnológico Slater King (Tatum) conoce en una gala benéfica a la camarera Frida (Ackie), con la que saltan chispas. Para seguir conociéndose, la invita a unirse junto a sus amigos a unas vacaciones de ensueño en su isla privada.
Frida y su mejor amiga Jess (Alia Shawkat) se unen así a un selecto grupo de mujeres con destino al paraíso: disfrutan del sol, del agua de la piscina y de noches salvajes hasta que empiezan a suceder cosas extrañas y espeluznantes que hacen que se cuestionen la realidad.
Hay algo malo en ese lugar y Frida deberá descubrirlo si de verdad quiere salir con vida de la isla.
El grupo de amigos viajeros lo completan Adria Arjona, quien interpreta a Sarah; Geena Davis (Stacy), Simon Rex (Cody), Haley Joel Osment (Tom), Levon Thurman-Hawke (Lucas), Kyle Maclachlan (Rich), Liz Caribel (Camila) y Trew Mullen (Heather).
El resultado de esta cinta culmina con un proceso de trabajo de cinco años para Kravitz, quien siempre se mostró interesada en dirigir su propia película, pese al reto tan “intenso y muy salvaje” que supuso.
“Cuando terminamos el guión sentí que veía esta película en mi mente. Era tan específica que no sabía cómo sería posible dársela a alguien, a otra persona para que la dirigiera”, admite.
Dirigir “es un trabajo duro y es un poco demoledor, pero también te fortalece el alma y aplasta el ego, y simplemente tienes que dejarte llevar por el viaje”, agrega.
Para Tatum, quien también ejerció como productor del largometraje, lo más desafiante fue, sin duda alguna, “ver a Zoë lamentarse por la edición”, dice.
“Cada día era una montaña que escalar. Ver a tu pareja luchar con este rompecabezas fue lo más difícil para mí”, apunta.
“Parpadea dos veces” derriba el estereotipo de que una mujer negra protagonice una película que no trate cuestiones raciales, como acostumbra Hollywood.
“Es difícil encontrar personajes complejos en el papel principal donde puedan ser dinámicos sin tener que abordar sus diferencias, y no creo que eso se trate solo de personas negras”, asevera por su parte Ackie.
Para ella fue “refrescante” leer un guión que no la encasillara en los roles que asumen las personas negras en la industria del cine.
“Ojalá suceda más, y sé con certeza que mucha gente piensa lo mismo que nosotros y que está haciendo el trabajo, pero creo que se trata más bien de que los guardianes de nuestra industria abran las puertas y permitan que eso suceda porque cuanto más suceda, menos anómalo será”, sentencia.
