Alejandra Guzmán se entregó a profundidad en el concierto del “Brilla Tour” realizado en el Foro GNP
Alejandra Guzmán se entregó a profundidad en el concierto del “Brilla Tour” realizado en el Foro GNP

Con “el corazón abierto” por la reciente muerte de su madre Silvia Pinal, así se presentó anteanoche Alejandra Guzmán en el Foro GNP de Mérida.

La cantante retomó sus compromisos y aseguró que no se dejará vencer y seguirá dándolo todo en el escenario, como le enseñó su madre.

En las dos horas que duró el espectáculo se hizo presente Silvia Pinal a través de los recuerdos que la artista compartió con su público y los consejos que la actriz le transmitía y que ha tratado siempre de aplicarlos.

En varios momentos la fortaleza de Alejandra Guzmán se quebró y la voz se apagó, principalmente en temas que han significado mucho en su vida personal y que fueron interpretadas con “desgarrador” sentimiento. “Llama por favor” y “ Flor de papel (Rosas rojas)” arrancaron las lágrimas de la cantante.

Como ha dicho en muchas ocasiones y momentos de su vida, la música ha sido para ella la mejor medicina y un refugio y anteanoche se dejó abrazar por ella con fuerza, los aplausos de los espectadores fueron un bálsamo que parecía querer guardar y “qué mejor que en Mérida para tomar fuerza…”.

Alejandra Guzmán volvió a Mérida con un espectáculo renovado, el cual ha titulado “Brilla Tour”. Recientemente cambió de representante y productor y la banda de músicos y bailarines que la acompaña se ha convertido en su nueva familia y lo demostró al abrazarlos constantemente. En 36 años de carrera la cantante ha cosechado innumerables éxitos y el “set list” que presentó en Mérida lo forman canciones que conectan de inmediato con su público y que se han vuelto consentidas.

En los momentos más “prendidos” se escucharon “Eternamente bella”, “Un grito en la noche”, “Reina de corazones” y “Güera”.

Pero también “De verdad” y “Día de suerte” levantaron a los fans de los asientos para cantarlas junto con ella.

El aplauso más fuerte de la noche lo pidió para su mamá Silvia Pinal y agradeció a todos los que en un momento de su vida han visto una película, una telenovela o un programa de la “última diva del cine nacional”.

“El show debe continuar” y fue lo que aplicó la artista al volver a los escenarios. No fue una noche fácil —como ella lo admitió— y dijo que, aunque hay momentos duros en los que cuesta seguir, “la vida es hermosa y ese ejemplo fue el que más tengo presente de mi madre…”.

La despedida fue de emociones encontradas, sus últimas canciones fueron “Mírala, míralo” que interpretó desde un elevador tipo grúa y con abanico en mano, levantando al público, y el que ha sido uno de sus éxitos más importantes de su carrera: “Hacer el amor con otro”.

Fuerte y entregada a su trabajo, Alejandra Guzmán sacó adelante uno de los conciertos más especiales de su vida.— Santiago Cortés Pérez

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