Paty Díaz —en la imagen con Salvador Pineda— encarna a Carmen en la telenovela “Me atrevo a amarte”, que produce Televisa
Paty Díaz —en la imagen con Salvador Pineda— encarna a Carmen en la telenovela “Me atrevo a amarte”, que produce Televisa

Paty Díaz celebra más de la mitad de su vida dedicada a su carrera con un personaje entrañable en “Me atrevo a amarte”.

La actriz mexicana, con más de 25 años de trayectoria, regresa de la mano del productor Salvador Mejía para dar vida a un personaje entrañable y desgarrador que emociona cada tarde.

En un año en el que las telenovelas han recobrado fuerza en la pantalla, “Me atrevo a amarte”, producción de Salvador Mejía, se ha colocado en el gusto del público vespertino.

Parte de su éxito se debe a actuaciones sólidas como la de Paty Díaz, quien da vida a Carmen, uno de los personajes más complejos y entrañables de esta historia que se transmite de lunes a viernes a las 6:30 de la tarde.

En entrevista con el Diario, la actriz —recordada por su papel de Lalita en “La Usurpadora”— compartió detalles de su conexión con su actual personaje, así como reflexiones profundas sobre su carrera, la maternidad y el amor.

“Estoy agradecida con Salvador Mejía”, afirma. “Es la sexta o séptima telenovela que hago con él. Nunca me hace casting. Esta vez me dijo: ‘lee los primeros capítulos, dime si te gusta Carmen’… y claro que sí. Fue un match inmediato”.

Carmen es una mujer con valores, honesta, entregada a su familia, que vive un drama desgarrador: perder a su hijo sin saberlo, criarlo sin conocer su origen y, años después, descubrir que no es suyo por sangre, aunque lo haya amado como tal.

“Cuando leí el guion y empecé a trabajar en la construcción del personaje, me tocó profundamente. Como madre, no me imagino perder un hijo… no hay palabra que describa ese dolor”.

Carmen vive eso. Su hijo fue intencionalmente intercambiado por el hijo de otra mujer. Ese secreto se le revela 25 años después. La historia se sitúa entre dos familias marcadas por el amor, el odio y la venganza. En medio de ese torbellino emocional, Carmen lucha por sostener su mundo con dignidad, aunque su corazón esté hecho pedazos.

“Lo más difícil de interpretar a Carmen es que no puede romperse, no puede detenerse. Aunque su hijo adoptivo (Gabino, interpretado por Juan Pablo Gil) le dé la espalda y se acerque a su madre biológica, ella debe seguir adelante. Me identifico con su sensibilidad, su carácter y su fortaleza interior”, comenta la actriz.

Paty no escatima en elogios para sus compañeros de reparto. “Con César (Évora), con Ignacio (Guadalupe), con Juan Pablo, ha sido una chulada. Nos reímos, contamos chistes, hacemos familia. Eso también se refleja en pantalla”, revela.

Las locaciones, entre haciendas calurosas y madrugadas heladas en el Ajusco, han sido un reto físico.

“Dicen que los actores no somos normales, y tal vez sea cierto. Nos encantan los extremos. Pero lo hacemos con amor, para contar historias”, afirma.

Con 25 años de trayectoria, Paty Díaz sigue cosechando afectos y proyectos.

Actualmente trabaja en la reescritura de una obra de teatro y en el desarrollo de un documental. “Esto no se acaba hasta que se acabe. Yo sigo agradecida con la vida. Siempre digo que la vida no se equivoca: nos pone en el lugar donde debemos estar”.

Al preguntarle qué la inspira, responde con la misma calidez que emana en escena: “Mi religión es el amor. Es lo que intento manifestar en mis acciones. Amo mi trabajo y agradezco poder mostrarme tal como soy”.

Al mencionarle que su físico es envidiable, a pesar de los años, ella comenta que ya pasa los 50, toma mucha agua, hace ejercicio y trata de vivir la vida con alegría, que es lo que recomienda a todos sus fans.

La actriz no pierde la oportunidad de enviar un saludo a sus fans en Yucatán.

“Estoy por darme una vuelta por allá. Me muero por la cochinita, los panuchos… los llevo en el corazón”.

Para los que siguen la telenovela, Paty adelanta, sin spoilers: “Gabino tomará una decisión importante. Veremos si se queda con su madre adoptiva o con la biológica. Y Delfino… bueno, algo tendrá que pagar. ¡Se robó a un bebé!”.

Así, entre risas, confesiones y emoción, Paty Díaz abrió su corazón, reafirmando lo que el público ha sabido desde hace años; que es una actriz de gran espíritu, entrega total y talento que no se apaga.— DARINKA RUIZ MORIMOTO

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