CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— Miley Cyrus protagonizó emotivo momento durante un concierto en el Hollywood Bowl, en el cual recordó entre lágrimas a su madrina Dolly Parton, fallecida en agosto pasado afectada por el cáncer.
La intérprete de “Flowers” dedicó unas palabras a la estrella de la música country antes de cantar uno de sus temas más emblemáticos, “Jolene”, en su honor.
Sentada en el escenario y frente al público que abarrotó el estadio, Miley confesó que podía sentir la presencia de Dolly a su lado, mientras su banda comenzaba a tocar los primeros acordes de la composición.
Cyrus recordó que la única ocasión que había visto a su madrina actuar en vivo fue precisamente en el Hollywood Bowl, un lugar que en ese momento adquiría un significado muy especial.
“Dolly y yo somos eternas”, expresó Miley, quien también manifestó su deseo de reencontrarse algún día con la cantante.
La emoción la venció cuando confesó cuánto la extrañaba, hasta romper en llanto ante los asistentes.
Después de ese momento íntimo, reunió fuerzas para interpretar “Jolene” con la potencia habitual de su voz, transformando la presentación en un tributo a la mujer que fue una figura fundamental en su vida.
Entre los asistentes al concierto se encontraban Selena Gómez y Christina Aguilera, quienes disfrutaron del espectáculo de la cantante.
Cuando se anunció la muerte de Dolly Parton, Miley compartió un mensaje de despedida en redes sociales en el que dejó ver que la relación entre ambas iba mucho más allá de la música. La cantante de country era una presencia cercana desde la infancia de Cyrus y ocupaba un lugar especial.
Dolly y Billy Ray Cyrus, padre de Miley, mantenían una estrecha amistad, por ello cuando la joven artista nació en 1992 Billy Ray y su entonces esposa, Tish, le pidieron a Parton que fuera su madrina. Con el paso de los años esa relación se convirtió en un vínculo afectivo que también trascendió al ámbito profesional.
Al enterarse de su fallecimiento, Miley reconoció que el dolor por perderla era demasiado íntimo para compartirlo por completo y recordó que los momentos más importantes de su relación permanecerían lejos de las cámaras.
“Lo que se siente al perder a mi tía Dolly está más allá de lo que parece correcto compartir. Nuestros momentos más sagrados fueron privados y se quedarán allí, tras bambalinas, debajo del glamour y entre nuestros corazones”, escribió entonces. En su despedida, la intérprete también evocó las enseñanzas de su madrina y la manera en que, incluso ante el dolor, la música podía convertirse en una forma de seguir adelante.
“Lo que sé es que Dolly querría que lo sintiera, que escribiera una canción sobre ello y luego siguiera adelante y fuera fuerte. Tengo un ángel a mi lado. Siempre lo he tenido”, expresó. Miley concluyó su mensaje con el recuerdo de una de sus últimas conversaciones, en la que hablaron sobre la música y la metamorfosis, y reafirmó el cariño que siempre sentirá por ella: “Siempre la amaré y querré hacerla sentir orgullosa”.
