Para restringir el acceso de menores a contenidos violentos y sexuales en plataformas digitales, la protección real debe construirse en casa y en el aula, porque ningún filtro va a acompañar a un niño toda la vida y su criterio, declaró Ángel Arturo Pech Che, hacker ético y coordinador de la carrera de Ciberseguridad en la Universidad Politécnica de Yucatán (UPY).
“La primera línea de defensa está en ese celular y en el módem del hogar”, puntualiza el especialista.
El pasado viernes 9, el gobierno de México detalló las medidas de un decreto que busca restringir el acceso de menores a contenidos violentos y sexuales en plataformas digitales; ante eso, el Diario buscó al experto, quien al opinar al respecto advierte: “Cualquier control aislado se evade con una fecha de nacimiento falsa o una Red Privada Virtual (VPN, por sus siglas en inglés)”.
Educación y tecnología
“Suelo decir que la curiosidad fue mi primer “exploit”, cuenta el coordinador de la carrera de Ciberseguridad. Desde su experiencia en defensa en profundidad, celebra que el decreto federal para entornos digitales seguros atienda la capa de las plataformas, pero considera que primero se debería capacitar a los docentes.
Con datos de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (Endutih) 2025 del Inegi, recordó que 97.3% de quienes usan internet se conecta desde un “smartphone” y que la mayoría lo hace en su casa, no en la escuela; por eso considera que debe establecerse como primera línea de defensa el celular y el módem del hogar.
Plantea llevar la alfabetización digital y la ciberhigiene al currículo escolar y capacitar primero a los docentes: “La norma pone un piso; la protección real se construye en casa y en el aula”.
Guiar la curiosidad
Desde niño le apasionaron la electrónica y las computadoras, y esa curiosidad le llevó a entender cómo fallan los sistemas y, sobre todo, cómo protegerlos, recuerda.
Es la misma curiosidad que hoy lleva a un niño a dar clic, a buscar y a entrar a espacios donde no debería estar.
“Apagarla sería un error, el verdadero enfoque está en guiarla, y eso exige trabajar al mismo tiempo en la tecnología, en el aula y en la casa”, reitera.
En la parte técnica, en ciberseguridad se trabaja con defensa en profundidad: varias capas para que, si una falla, la siguiente contenga el riesgo, aclara. El decreto atiende la capa de las plataformas y eso suma, pero como hacker ético sostiene que cualquier control aislado se evade fácilmente.
Al entrar en detalles, subraya que primero deben considerarse los principales hábitos de uso. La encuesta de 2025 del Inegi muestra que el 97.3% de quienes usaron internet en México lo hizo con un teléfono inteligente y 95.6% desde su hogar, frente a un 16.7% que se conectó en la escuela.
Herramientas en casa
“Por eso la primera línea de defensa está en ese celular y en el módem de la casa. Una cuenta infantil con control parental, el modo restringido en las plataformas de video y un filtrado DNS en la red doméstica y en la escolar se configuran en una tarde y frenan buena parte del contenido nocivo”, explica.
En el ámbito educativo, la alfabetización digital y la ciberhigiene deben entrar al aula como una competencia formal que se enseñe por niveles y se evalúe durante todo el ciclo escolar, añade el especialista, y no como la plática aislada que se organiza después de una tragedia.
“Un niño de primaria puede aprender a proteger sus datos y a entender por qué el algoritmo le muestra lo que ve. Un adolescente puede aprender a reconocer cuándo una comunidad en línea normaliza el odio o glorifica la violencia y a detectar a un adulto que busca ganarse su confianza”, remarca.
Para lograr lo anterior, la capacitación docente es fundamental, ya que hoy muchos alumnos dominan las plataformas mejor que los adultos que deberían orientarlos


